A-AA+
Mientras la tradición comercial se concentra en la venta de abarrotes, alimentos, carnes y demás insumos, en diferentes puntos de la capital potosina cada día es más común observar sex shops o tiendas eróticas, las cuales, pese al conservadurismo local, se han vuelto rentables para los propietarios de esos negocios.
Frente a la plaza comercial Tangamanga, en la avenida Manuel J. Clouthier “232-A, se ubica Amore sex shop, tienda de entretenimiento para adultos, administrada por Diana Angélica Faz Sánchez, quien relata como el “negocio sensual” le ha traído ganancias redituables.
Refiere que optó por abrir el comercio hace dos años, por impulso de un conocido que también forma parte de este sector. Al principio fue complejo, pues le daba vergüenza que la vieran arribar a la tienda.
Entrevistada en la sucursal, similar en los estantes y mostradores de cualquier otra tienda, exterioriza que, si bien las mujeres acuden a comprar o preguntar sobre un artículo, los varones son quienes más acuden a realizar adquisiciones.
“Se ha abierto más el mercado, pero sí vienen todavía más caballeros a pedir por sus esposas o por sus novias. Algunos de ellos si se intimidan conmigo, por ser mujer, entonces les da pena. En otro horario está un chavo y con él se explayan más”, relata.
Faz Sánchez precisa que tiene una política incluyente, pues, así como asesora a parejas heterosexuales o de manera individual a hombres y mujeres, también reciben el mismo trato integrantes de la comunidad lésbico, gay, bisexual, transexual, transgénero, travesti, intersexual y queer (LGBTTTIQ).
“Las oriento (a las clientas). Uno se tiene que documentar y saber de qué manera pueden recomendarse los productos. Mucha gente viene y dice: ‘¿Qué me recomiendas?’ y yo siempre recomiendo las balas vibradoras. Los hombres piden más los lubricantes”, comenta.
En Amore sex shop pueden encontrarse vibradores, dildos, colas sintéticas de animales, juegos eróticos de mesa, artículos para despedida de la soltera, lubricantes, tangas comestibles, condones de sabores, pastillas para el desempeño sexual varonil, balas vibradoras, anillos vibradores, cremas retardantes, dulce para felación, aceites para masajes, fundas para el miembro viril, entre otros.
Todos los productos tienen diversas texturas, tamaños, materiales, marcas y precios.
Orgasmo igual a salud
Para la sexóloga Elizabeth Pastrana, cuando la mujer tiene un orgasmo fortalece su suelo pélvico; al suscitase contracciones el sistema reproductivo se fortalece, por lo cual, se genera mejor condición física.
Aunado a ello, expone que, por la segregación de endorfinas, oxitocina, dopamina y otras sustancias naturales del organismo, la piel tiende a rejuvenecer, el cabello obtiene fortaleza y brillo, y los ojos lucen más brillantes.
“El tener un orgasmo equivale a que estés comiendo chocolates o estés haciendo un ejercicio que te guste mucho. Es como tener una realización. Aquí viene la parte también de la realización emocional, afectiva y física”, aduce la especialista.
La especialista desglosa que después de un orgasmo, lo primero que siente la mujer, es una sensación maternal, es decir, querer proteger o estar con su ser amado. Por ende, tras el acto sexual busca el apapacho, así como aceptación y otorgamiento de cariño, mientras que el hombre, generalmente se queda dormido. “Al hombre se le segregan otras sustancias, que es como de rendimiento.
Realmente sí quedan muy agotados, pero es por la parte hormonal. Por eso es muy diferente la conclusión de la mujer y la del hombre”, acota.







