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Durante una sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, la diputada federal del PAN, Josefina Salazar Báez, expresó su rechazo a las manifestaciones del pasado viernes en San Luis Potosí y Jalisco y afirmó que la violencia que se vivió en las calles “fue el resultado del inflamado clima de polarización y enfrentamiento político que prevalece en México y que se induce desde el más alto espacio de poder: la presidencia de la República”.
Consideró que las manifestaciones que pisotean derechos, en una sociedad que anhela la paz, se descalifican por sí mismas, sobre todo cuando su irracionalidad las lleva a extremos infames como quemar la bandera nacional o vandalizar a niveles humillantes el monumento del eminente potosino y mexicano Ponciano Arriaga Leija, en el caso de la destrucción del Congreso de San Luis Potosí.
Urgió al presidente López Obrador y a su partido a ser los primeros en poner el ejemplo de civilidad y concordia política. “El país enfrenta una pandemia por coronavirus y otra pandemia histórica por inseguridad, además de una crisis económica sin precedente. ¿No sería preferible darle a eso la prioridad nacional? México reprueba y rechaza toda forma de violencia”, subrayó.
Explicó que la destrucción tanto de bienes públicos como privados, es muy grave, porque en el primer caso lesiona patrimonio que nos pertenece a todos y porque, en el segundo, vulnera derechos tan sagrados como la libertad, el derecho de propiedad y el esfuerzo que realiza la iniciativa privada para sobrevivir económicamente, en un contexto tan adverso como lo es el de la contingencia sanitaria provocada por el Covid 19.








