Sanjuaneros avanzan entre frío y la lluvia

Pernoctaron en La Lugarda para retomar su camino y visitar a la Virgen

Sanjuaneros avanzan entre frío y la lluvia

A-AA+


Soportando la lluvia ligera y el descenso en la temperatura, pasaron la noche los sanjuaneros que reanudaron su Caravana de la Fe para llegar ayer hasta La Lugarda.

Las carriolas, los cobertores, botes de plástico que sirven a modo de pelotas para patear, hasta bicicletas, son algunas de las cosas que acompañan a las familias que llevan a sus hijos, pues hay desde bebés hasta adolescentes y jóvenes, que comienzan esta tradición guiados en muchas ocasiones por sus abuelitos y papás, pero muchos de ellos llevan libretas y libros para hacer tareas.

Jesús Uriel tiene 14 años y es la cuarta vez que participa en una Caravana completa, para la que tuvo que pedir permiso a su director y lo autorizó bajo la condición de que debía hacer tarea, mientras se llega esa hora, llegó al campamento y ayuda a mover bolsas, tablas, cobertores y lo que se necesita para apoyar a otros peregrinos.

Pidió a los niños en general el cuidar, hacer caso y tratar bien “a sus mamás, a sus papás, abuelitos y hermanos, porque una abuelita que tenía y ya falleció, pero venía aquí, me dijo que luego si ellos se portan mal con su mamá, luego sus hijos también les iban a maltratar y hay que cuidarlos”.

José Uriel Álvarez dijo que desde los 5 años acompañaba en algún tramo pequeño a sus abuelitos que iban a la Caravana, pero debía regresar a la escuela, “y ahora que ya vengo mis abuelitos están muy contentos conmigo porque ya los acompaño”.

Los sanjuaneros llegaron a La Lugarda en el municipio de Villa de Arriaga, donde el padre Félix Cabrera explicó que el objetivo de la Caravana es la oración y una manifestación de amor a la Virgen María, “que es ejemplo de humildad, oración, entrega, prudencia, una mujer fuerte, modelo que nos lleva a Cristo que es el centro de la fe y estas manifestaciones de cariño son porque a la Virgen se le admira, se le quiere y se le tiene como ejemplo”.

Por su parte, Pablo Facundo Arias, voluntario y técnico en urgencias médicas, explicó que tiene 20 años apoyando la peregrinación; en la primera etapa brindó 40 atenciones, entre puesta de insulina y otros medicamentos, algunas ampollas en los pies de los peregrinos, dolor de garganta y diarreas, entre otras cosas.

“Recomendaciones sí tengo, que toda persona que necesita que se le inyecte, debe traer su receta, lo mismo si tienen medicamento controlado”, además de que se cuenta con algún medicamento siempre y cuando haya recetas.

Recordó que en estos 20 años ha atendido algunos partos en el transcurso de la Caravana, además de que le ha motivado siempre el poder servir, “si la Virgencita me dio las habilidades para poder atender alguna persona, con gusto lo hago y aquí andamos”.

La Caravana de la Fe permanecerá en La Lugarda para comer, tener su celebración eucarística en la tarde y descansar a fin de continuar mañana hasta El Rosario.