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Poco a poco los adoquines de la calle Álvaro Obregón se desprenden y en un tramo cercano a la calle Independencia el deterioro ya empieza a afectar a los automovilistas.
Una tapa de brocal se va quedando sin los adoquines de los alrededores porque se desprendieron después del deterioro producto del peso de los autos y la mala calidad de los materiales.
En diversos tramos de esa vialidad se han presentado incidencias similares. Algunas baldosas se desprenden y son golpeadas por las llantas de automóviles y camiones hasta quedar destruidas. Sin embargo, el problema es mayor porque en el caso de las vocales el peso de los vehículos empieza a afectar los pozos de visita de la red de drenaje.
El pozo de visita afectado se localiza en el cruce de la calle Álvaro Obregón, a unos dos metros de la calle Independencia.
Por regla, el gobierno Estatal cobra fianzas a los constructores sólo con un año de vicios ocultos y la calle fue concluida al principio de la actual administración de Juan Manuel Carreras López.
Desde entonces aparece una serie de defectos que incluyen desprendimiento de los adoquines y las baldosas.








