Tras asalto, Plaza de la Mujer lució casi desierta

Entre remedios para “el susto” y el “ni modo, otra vez a comenzar de nuevo”, abrieron los locales

El asalto del martes a la Plaza de la Mujer, ubicada frente a la Plaza de los Fundadores de esta capital, provocó ayer una notable disminución de la clientela y tensión evidente en las empleadas que no hablaron de otro tema entre sí, más que del hecho delictivo.

Lo que normalmente es un comercio pleno de compradoras de joyería, cosméticos, perfumes, ropa o zapatos, este miércoles lució poco menos que desierto en sus tres niveles.

En casi todos los módulos, las empleadas hablaban del asalto y de cómo sufrieron el amago de los delincuentes con armas de fuego, presenciando con total impotencia la destrucción de vitrinas y posterior sustracción de joyería.
“Yo estuve todo el rato de brazos levantados y sin poder mirarlos a los ojos, por miedo”, dijeron algunas, en tanto otras hablaban de remedios caseros para “curarse del susto”.

Aunque solamente algunos locales de la planta baja fueron afectados, un comentario recurrente fue “ni modo, otra vez a comenzar de nuevo”, como señal de que no es la primera vez que sufren pérdidas a manos de ladrones.
Otros comerciantes revisaban en sus computadoras videos propios del asalto y otras filmaciones que ya circulan en redes sociales.

Mientras tanto, personal de vigilancia de la empresa de seguridad privada “Scoltta”, armados apenas con un botecito de gas lacrimógeno, se paseaba por la plaza intentando aparentar una eficiencia que de nada sirvió el martes anterior.