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En el bulevar del río Santiago, el vandalismo se ha enfocado últimamente en la destrucción y saqueo de material eléctrico de las luminarias solares, las cuales, hasta la fecha, siguen totalmente inutilizadas en todo el tramo soledense de la ruta.
A lo largo del circuito que va del cruce con la carretera a Matehuala hasta el puente de la calle Agustín de Iturbide, las luminarias están intactas en su mayor parte, quizás debido a la cercanía de la Comandancia Central de Seguridad Pública Municipal.
De ahí en adelante, en sentido poniente–oriente, la historia es diferente, pues gran cantidad de lámparas han sido desprovistas de baterías, cables y hasta de las cajas que guardan las citadas baterías.
Hasta eso, los vándalos no se han llevado los paneles solares, tal vez porque éstos son más difíciles de desmontar.
Eso sí, a partir del cruce con el puente de la calle de Negrete, los postes de alumbrado lucen completamente “pelones”, pues ni siquiera los paneles solares son visibles, aunque se ignora si fueron robados o las empresas contratadas por el Gobierno del Estado no terminaron nunca de instalarlos en el área.
Para la ciudadanía, el problema que subsiste es tener que transitar por una “vía rápida” completamente a obscuras y, por ende, muy peligrosa.








