¡Cansancio extremo en cuarentena!

Calor y confinamiento provoca estrés

¡Cansancio extremo en cuarentena!
Si te has sentido más cansada últimamente, no te preocupes, es algo normal y parte del estrés que se vive por el confinamiento, debido a la pandemia por el Coronavirus.

Al encierro en casa, se suman las altas temperaturas.

Por ello, y también ante la falta de algunas actividades que no se pueden realizar, principalmente al aire libre, el cuerpo suele agotarse más fácilmente. 

Esto es debido a que nuestro organismo se encuentra trabajando más para compensar la subida del mercurio y refrigerar y regular la temperatura. 

Si quieres sentirte menos fatigada, tienes que aliarte con tu propio cuerpo.

Causas

El estrés también cansa. Otra de las causas por las que te puedes sentir tan cansada es el estrés que produce el encierro y el calor.

Cualquier situación que genere un incremento de los niveles de estrés produce un aumento de la producción de cortisol y adrenalina.  Ambas hormonas activan el organismo, preparándolo para luchar y enfrentarse a un escenario que se asume como peligroso.

EQUILIBRIO

La exposición a este estado de tensión se alarga en el tiempo.  Esta situación produce un estado de cansancio extremo que, además, se ve incrementado por el resto de consecuencias físicas de sufrir ansiedad o estrés.

Mala calidad o falta de sueño, trastornos gastrointestinales, dolores de cabeza, mareos, taquicardias, que también terminan afectando a los niveles de energía.

PREVENCIÓN

Para superar este cansancio, lo ideal es prevenir este efecto.

Si ya hemos experimentado esta sensación, lo único que podemos hacer es enfrentarnos a las causas de sus síntomas, ya sea el estrés o la ansiedad, y emprender una serie de acciones para recuperar nuestros niveles de energía habituales.

BAÑARSE

Las neuronas y los receptores térmicos situados en la piel se activan para mandar un mensaje de alerta al resto del sistema, generando una respuesta en el organismo que hace que el cuerpo se active. 

Un baño de agua fría de solo tres minutos es suficiente para contrarrestar algunos de los efectos de la fatiga crónica.

Eso sí, este ejercicio no debe realizarse de golpe, sino comenzar con agua templada e ir bajando

 la temperatura.

ROPA LIGERA

En el verano apuesta por ropa ligera y de colores llamativos En este caso, serían el rojo, el naranja y el amarillo los más recomendados para estimular al sistema nervioso y sentirse más despierto. 

DIETA

Nutrientes como el potasio o el hierro y compuestos como las proteínas y los azúcares son imprescindibles para que el cuerpo disponga de la fuerza necesaria para afrontar tu día.

Para recuperar la energía, lo mejor es combinar una dieta saludable con alimentos como los frutos secos, las semillas, los plátanos, los higos, los huevos, el ajo o la avena. 

Realizar ejercicio, ya que gracias al deporte se generan endorfinas, lo que aporta una recarga de energía.

HIDRATACIÓN

Se ha comprobado que el efecto energético de tomar un refrigerio saludable es el mismo que el de ingerir una bebida energética azucarada refrescante.

La diferencia es que es un hábito mucho más sano. Hay muchos ejemplos: Agua con trozos de fruta, limonada natural, hidratará al cuerpo, mantendrá la curva de la glucosa estable y pondrá en marcha el organismo para continuar la jornada 

con energía.

ESTIRAMIENTO

Algo tan simple como realizar unos ejercicios de estiramiento contribuye a la eliminación de toxinas, al fortalecimiento de los músculos y a la disminución del estrés, facilitando un aporte de energía extra.