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“ENSAYOS RAROS”

Por Redacción

Julio 11, 2023 03:00 a.m.

A

Miradas reflexivas, géneros híbridos, como si existiera una necesidad de recurrir a un discurso que nos ofrece respuestas, pero también genera incómodas preguntas y que va más allá del discurso académico o científico: así el ensayo literario, un género – generoso, que oscila entre lo objetivo y subjetivo, entre la ficción y la realidad, entre lo real y lo más real, aún, empoderado por construirse de un discurso poético y retórico que exalta el tema ensayado, experimentado, reflexivo.

En el ensayo literario, sobre todo en su tradición original, más o menos por el siglo XVI, no se habla de un objeto o circunstancia en particular, sino de la relación con la voz del yo del autor y su relación con dicho objeto o hecho, es un tiempo mágico e imaginario que surge a partir de la experimentación con algo, pero que además se comparte y pone en diálogo con el lector, por lo que la experiencia creadora y estética se expande.

El fin de semana pasado, tuve la oportunidad de dialogar con la ensayista mexicana Brenda Ríos, a quién yo nombraba como la “rara” mayor, pues su libro “Raras: ensayos sobre el amor, lo femenino y la voluntad creadora”, me llamó de las estanterías de forma inmediata en el año de 2018.

“Raras”, “rara”, así llaman a las desorbitadas, anormales, las que no están en el centro, sino que saltan el statu quo, y que mi sensación cambió de angustia a orgullo cuando comprendí por qué me llaman -hasta ahora- amistades como tal: “rara”, hasta “Raressa” me han dicho,  quizá por el hecho de tener una extraña combinación entre la pasión desbordada por los libros y el deporte, porque nunca he visto una serie televisiva, porque no se cocinar absolutamente nada, porque desde niña cuestionaba a las monjas (ahí estaba peor, porque me etiquetaron como “hija del mal”), y porque tengo la descortés por más Cortés que soy, de incomodar con comentarios y traer a la mesa temas que socialmente molestan, sobre todo la equidad de género , ética multicultural y la destructiva educación diferenciada. 

Y entonces, entendí el “click” del libro de Brenda Ríos, y comprendí su fascinación por contarnos sobre veinticinco mujeres raras, creadoras, extraordinarias que han logrado quitarse el cinturón de la estrangulante norma.

No solo escritoras o poetas, sino músicas, filósofas, artistas y todas aquellas mujeres que para la autora han formado parte de su experiencia estética y que muchos lectores encuentran esa empatía en la aproximación del ensayo.

La palabra resuena cuando esta se extiende hacia los lectores, pero lo hace de manera más potente cuando los receptores reavivan esa experiencia ante lo leído.

En este ensayo, un hilo conductor que las encierra a todas es hablar del alto costo (famoso impuesto rosa) que han tenido que pagar por ser, no solo creadoras, raras, sino mujeres, y cómo se ha tenido que pagar, tanto económica, como social, laboral y familiarmente este hecho de lo femenino a diferencia del desarrollo de los hombres.

En el texto se ensayan nombres como: Clarice Lispector, Xel – Ha López, Inés Arredondo, Elena Garro, Becky G, Lucia Berlin, Emily Dickinson, María Zambrano, Amy Winehouse, entre otras y con una buena escritura, sintaxis y sello creativo, usted lector encontrará una fascinación por reconocer a estas mujeres raras que más allá de la etiqueta, son un eslabón determinante en la evolución de nuestro género. 

Disfrute de las “rarencias” del que les hablo hoy.