GANAR Y PERDER

SABIDURÍA PARA LOS NIÑOS

GANAR Y PERDER

Qué bien sabe la victoria!.

Ganar un partido, un torneo o una partida es una fiesta para todo el mundo y sobre todo para los niños.

Sin embargo, tan importante como celebrar la victoria es saber perder y además hacerlo dignamente.

VALOR

Este es un valor que hay que enseñar a los niños, porque de la misma manera que hay que respetar a los rivales, debemos ser conscientes de las virtudes propias.

RETO

Enfadarse después de perder es algo normal, no es sólo cosa de niños y llevar a la práctica la famosa frase de consolación "lo importante es participar" es un reto que requiere esfuerzo y voluntad por parte de cada uno.

MADUREZ

Para los niños es más difícil todavía porque no tienen la madurez emocional necesaria para controlar sus sentimientos, son muy egocentristas por su condición de niños, desean ser el centro de atención de todos los que les rodean y no llevan bien eso de no obtener lo deseado.

LÍDERES

En ocasiones, los niños convierten su terreno de juego, ya sea una cancha o un parque infantil, en un campo de batalla.

Todos quieren llevar la voz cantante, decidir a qué se juega, la formación de los equipos, las reglas del juego.

Así, antes de empezar a jugar ya se han convertido en pequeños mandones, líderes en potencia a los que les gusta decidir a qué se juega, cómo y con quién. 

EQUIPO

Una vez dentro del juego, algunos llegan a hacer trampas para salirse con la suya y ganar a toda costa, pero ganar o perder no depende sólo de uno mismo, generalmente es una labor de equipo, a la que cada uno debe contribuir con su granito de arena y la suerte es un azar que también juega, unas veces a favor y otras en contra.

RESPONSABILIDAD

Tener un mal perder lleva a algunos niños a no querer participar en los partidos o competiciones cuando sospechan que van a perder, a abandonar y a echar la culpa al entrenador o a cualquier otro responsable de sus lamentos.

TOLERANCIA

Estamos de acuerdo en que perder con una sonrisa es muy complicado, pero lejos de ese ideal casi inalcanzable para la condición humana, sobre todo hablando de niños, es importante enseñar a nuestros hijos un grado de tolerancia a la frustración para que el mundo no hunda a sus pies cuando no se logra lo que se desea. 

EDUCAR

En esta difícil tarea de educar a los hijos resulta esencial que comprendan que unas veces se gana y otras se pierde, que no saber perder hará que se ganen la antipatía de sus compañeros y que ser un tramposo para lograr la victoria sólo conseguirá que los demás le cuelguen el cartel y prefieran no jugar con él porque no practica el juego limpio.

EJEMPLO

Para lograr estos objetivos es fundamental que los niños se acostumbren a escuchar la palabra no, porque él no también educa, que conozcan el verdadero significado de la palabra respeto, que evitará la humillación y el ridículo del perdedor, y que tu ejemplo sirva de hoja de ruta para el comportamiento del niño en el futuro. 

Ganar unas veces y perder otras es el precio por disfrutar de una actividad compartida.