Yoga terapéutico, una alternativa para aliviar secuelas de la covid

Yoga terapéutico, una alternativa para aliviar secuelas de la covid
Foto: EE

GUADALAJARA (EFE).- Jesús Montes se contagió de la covid-19 hace cuatro meses y aún sufre numerosos estragos de la enfermedad. Desesperado por la falta de respuesta de los médicos, comenzó a practicar yoga terapéutico para disminuir las secuelas de la mano de una organización de Guadalajara.

Agitación extrema, dolores en pecho y espalda, falta de concentración, angustia y problemas emocionales son algunas de las secuelas que Montes, un misionero católico radicado en Guadalajara, sentía tras recuperarse de la enfermedad que lo mantuvo algunas semanas recibiendo terapia con oxígeno.

Narró este lunes a Efe que, tras dos recaídas con debilidad en el cuerpo y dolores, exámenes del corazón y terapia psicológica, una enfermera le recomendó acudir a un taller ofrecido por la organización Casa Yoga, donde le enseñarían técnicas de respiración y ejercicios para mejorar sus secuelas. 

Tras la primera sesión percibió que sus pulmones funcionaban mejor y se sentía más tranquilo y con más capacidad de retomar su trabajo cotidiano.

"Durante los talleres he ido estabilizándome, sigo con mis terapias y consultas. Estas terapias respiratorias me han ayudado para recuperar una estabilidad emocional, los ejercicios de respiración he sentido que me han ayudado. He ido equilibrando tanto lo físico como lo emocional", señaló.    

MIEDO E INSOMNIO

María Vázquez padeció la covid-19 a mediados de enero aunque sus síntomas fueron moderados. La maestra de preescolar contó a Efe que tras 18 días de aislamiento y después de que el médico le diera el alta, comenzó a sentir dolores fuertes en el pecho y una sensación de miedo e insomnio.

En el yoga terapéutico encontró lo que ningún médico le supo explicar: que una buena respiración podría disminuir las secuelas y calmar su miedo, dijo.

"Tengo unas semanas haciendo los ejercicios y lo que más me impactó fue que si estás consciente de respirar bien te puede ayudar tanto al cuerpo. Sabía de personas que hacían yoga, pero no imaginé que me fuera a ayudar de esta manera, me siento más fuerte", afirmó.

VISIÓN TERAPÉUTICA

Leticia Trejo es miembro de la organización Casa Yoga y especialista en yoga desde hace más de una década. Contó a Efe que desde hace unos meses notó que varios de sus alumnos que habían tenido la covid-19 presentaban muchas secuelas y se dio a la tarea de apoyarlos mediante yoga terapéutico.

Esta es una rama del yoga que busca que quienes lo practican puedan recuperarse de alguna lesión y problemas osteomusculares con movimientos y posturas del cuerpo suaves que no requieren de mucho esfuerzo físico y aportan bienestar.

Trejo adaptó algunos aspectos de esta modalidad para favorecer la recuperación de quienes han sufrido esta enfermedad que ha afectado a más de 2,2 millones de personas en México, llevándose la vida de más de 200.000.

"Decidimos tomar este modelo de disminuir la intensidad de la práctica de asanas (posturas) y combinarla con otras técnicas de conciencia corporal hasta formar una técnica que se pudiera acomodar a las personas que no se puedan mover y que les duele todo", explicó.

Desde hace unas semanas Trejo imparte un taller virtual en el que enseña a las personas movimientos del cuerpo para fortalecer los músculos del tórax, en su mayoría vinculados con el proceso de respiración que es uno de los principales afectados por la covid-19. 

Además de las posturas, las personas practican ejercicios de respiración que fortalecen a los pulmones, ayudan a oxigenar el cuerpo, favorecen la relajación y, con ellos, ayuda a mejorar la salud mental, dijo Trejo.   

"Las personas dicen que pensaban que no podrían respirar bien o que no se les iba a quitar el dolor, si estoy muy contenta de que las personas refieren sentirse bien a la primera semana, ya dependerá de ellos continuar para restablecer un nuevo sistema más armónico", expresó.

La experta advirtió que un error que cometen quienes se recuperan de esta enfermedad es pretender hacer su vida normal cuando terminan los síntomas en vez de respetar el periodo de convalecencia.