Airbus insiste en acabar con el contencioso en la OMC y quiere negociar

Airbus insiste en acabar con el contencioso en la OMC y quiere negociar

PARÍS, Francia (EFE).- Airbus reiteró este martes su posición para acabar con el contencioso cruzado por las ayudas públicas que ella misma y su competidor Boeing reciben de los países europeos y de Estados Unidos, después de la última decisión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en favor de la Unión Europea. 

"Seguimos estando, como lo hemos demostrado hasta ahora, listos y dispuestos para iniciar un proceso de negociación para llegar a un acuerdo justo", explicó en un comunicado Guillaume Faury, el consejero delegado de Airbus. 

Faury recordó que Airbus no es quien llevó inicialmente este conflicto ante la OMC, ya que lo empezó Estados Unidos, y no quiere que continúen "los daños infligidos a los clientes y a los proveedores del sector aeronáutico, así como a todos los demás sectores afectados". 

La OMC autorizó este martes a la Unión Europea a imponer sanciones comerciales a Estados Unidos por casi 4,000 millones de dólares, que son los perjuicios anuales que estimado que ha sufrido Airbus por las subvenciones recibidas por Boeing de diferentes administraciones estadounidenses. 

Sin embargo, para el "número uno" del fabricante aeronáutico europeo, en lugar de aplicar aranceles a los productos estadounidenses, lo que habría que hacer es "encontrar una solución que permita suprimir los derechos aduaneros a uno y otro lado del Atlántico". 

El dictamen divulgado este martes viene a cuantificar el daño causado a Airbus después de cuatro informes elaborados entre 2011 y 2019 que venían a confirmar que las ayudas públicas recibidas por Boeing contravenían las reglas de la OMC y son por tanto ilegales. 

En paralelo, la OMC también autorizó el pasado mes de octubre a Estados Unidos a imponer aranceles a productos europeos por 7.500 millones de dólares por las ayudas públicas otorgadas a Airbus por Francia, Alemania, España y Reino Unido, consideradas igualmente ilegales. 

Esa cantidad era igualmente equivalente a los efectos adversos sufridos por Boeing en pérdidas de ventas y otros obstáculos comerciales por los créditos obtenidos de esos cuatro países por el grupo europeo con unos tipos más bajos que los del mercado. 

El Gobierno de Francia, país donde Airbus tiene su sede y varias instalaciones de investigación y producción, afirmó que prefería evitar la imposición mutua de sanciones entre europeos y estadounidenses, y recordó que este verano tendió la mano a Washington para buscar una solución amistosa a un conflicto que dura ya 15 años. 

Los ministros de Economía y Comercio Exterior, Bruno Le Maire y Frank Riester, señalaron en un comunicado conjunto "tenemos que reequilibrar la relación de fuerzas y mostrar firmeza", de forma que la UE imponga sanciones desde que se lo autorice formalmente la OMC.