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Aunque las aguas van volviendo a su cauce poco a poco -los futuros del petróleo Brent van subiendo poco a poco, los futuros del WTI dejaron hace semanas atrás la cotización negativa y las bolsas recuperan parte del terreno perdido- es cierto que algunos activos han resistido mejor que otros el terremoto financiero que la pandemia del coronavirus ha supuesto en el mundo entero.
Uno de activos más cuestionados desde su nacimiento han sido las criptomonedas, tras la explosión -tanto en su cotización como en el interés que despertaban en el gran público- que experimentaron a finales de 2017 y su posterior depreciación -bitcoin llegó a perder más del 80 por ciento de su máximo histórico- parecía que los enemigos de las criptomonedas tenían razón, sensación que volvió a repetirse después de que a principios de marzo perdieran en un período de tiempo muy corto alrededor del 50 por ciento de su valor, pero ¿Qué ha sucedido con bitcoin y sus criptohermanas durante estas semanas de locura?
Caída y recuperación con halving de por medio
Aquellos inversores que el 13 de febrero comprasen bitcoins con la intención de posicionarse ventajosamente de cara al tercer halving que la criptomoneda por excelencia iba a experimentar -un halving es un evento predeterminado que ocurre cada cuatro años aproximadamente y que supone que por cada nuevo bloque minado se reduzca la recompensa de la criptomoneda en cuestión a la mitad, es decir se liberan al mercado cada vez menos criptomonedas nuevas- se llevaron la desagradable sorpresa de que esos bitcoins que compraron a más de 10 000 dólares dos semanas atrás, el 1 de marzo se vendían a poco más de 8.500 dólares, y el 16 del mismo mes apenas valían 5.000 dólares, ídem con el resto de grandes criptomonedas.
Con todo el sentido del mundo muchos inversores se hacían la siguiente pregunta, ¿iba el cisne negro del coronavirus a llevarse por delante un mercado que tenía apenas 10 años? Bueno, para empezar, si nuestro inversor no era primerizo en esto de la compraventa de criptomonedas probablemente ya estuviese acostumbrado a variaciones extremas en los precios que no son habituales en otros activos, y si era nuevo pero supo mantener la cabeza fría a estas alturas del año verá que bitcoin ha recuperado gran parte de su cotización anterior, y que las perspectivas para el criptomercado son similares a las que los analistas tenían a principios de año.
Trading con criptomonedas, eliminando unos riesgos y asumiendo otros distintos
Si las variaciones del mercado de las criptomonedas son demasiado para nosotros quizás estas no sean lo que estamos buscando, ni en su variante de compraventa ni en su variante de trading con contratos por diferencia -CFDs-, pero si nos atrae la volubilidad en su cotización y sin embargo no queremos poseer este tipo de activos en nuestra cartera la segunda opción puede merecer nuestra atención.
¿Por qué decimos que en el trading con criptomonedas asumimos unos riesgos distintos que si las compramos directamente? Porque en el trading no compramos el activo, usamos las variaciones en las gráficas de su cotización para abrir posiciones en corto o en largo según cual sea la tendencia de mercado que prevemos, pero sin llegar a poseer el activo en cuestión nunca. Además, el valor de estas posiciones está en su mayor parte financiado mediante apalancamiento, y es este último concepto el que concentra gran parte del riesgo, ya que a pesar de ayudarnos a abrir posiciones más ambiciosas -ya que usar apalancamiento es usar deuda para incrementar el valor de nuestras inversiones y multiplica el valor de nuestro depósito inicial por el nivel de apalancamiento, aumentando también de esta manera nuestra exposición al mercado - también hace que aumenten nuestras pérdidas en caso de que la operación se cierre en nuestra contra.
Hay brókeres en cuyas plataformas nunca podremos perder más dinero del que decidimos depositar en nuestra cuenta, por lo tanto, elijan uno de estos si temen encontrarse con un problema en forma de deudas que pueden, o no, llegar a ser muy altas. En resumen, asegúrense de que su bróker les protege contra saldos negativos.
Operar desde el celular
Si pasamos mucho tiempo fuera de casa o directamente no tenemos ordenador -los modernos smartphones suplen en muchas ocasiones todas las funciones de un ordenador de sobremesa- el trading de CFDs vía app puede ser una buena opción para nosotros, ya que estarán disponibles las mismas herramientas pero con una disponibilidad que no nos ofrece nuestro pc de casa y sí nuestro teléfono móvil, ya que lo solemos llevar a donde quiera que vayamos.








