A-AA+
Ciudad de México.- Petróleos Mexicanos (Pemex) cerró el primer año de esta administración como el peor en materia de producción de gasolinas desde 1990 y también con el peor arranque de los últimos cuatro sexenios.
Las refinerías que opera la empresa productiva del Estado generaron 189.5 mil barriles diarios en promedio el año pasado, es decir, 8 mil 600 menos que en 2018, lo que se traduce en una caída de 4.4%.
El dato publicado este viernes revela que este volumen representa una oferta de la petrolera al consumo nacional de apenas 2.6 litros por cada 10 de consumo diario, el mismo porcentaje que se registró un año antes.
Los 7.4 litros restantes para cubrir la demanda se tuvieron que adquirir a productores de petrolíferos de otros países.
Parte del problema, según la Subsecretaría de Hidrocarburos de la Sener, tiene que ver con el bajo índice de capacidad instalada al que operaron los complejos que integran el Sistema Nacional de Refinación —las refinerías de Tula, Salamanca, Madero, Minatitlán, Cadereyta y Salina Cruz.
Además, influyen los reducidos presupuestos para mantenimiento, así como la falta de petróleo crudo para procesar.
A nivel de refinerías, los datos oficiales de Petróleos Mexicanos y la Sener muestran que cuatro de las seis refinerías redujeron sus niveles de producción de gasolina Magna, que es la de mayor consumo en el país.
Cadereyta la disminuyó 8%; Tula, 14.6%; Salamanca, 33.9%, y Salina Cruz, 21.9%.








