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Ciudad de México.- El precio de las gasolinas va a seguir aumentando por lo menos hasta 2023 o 2025, coincidieron analistas del sector y una de las principales agrupaciones de empresarios gasolineros, la Organización de Expendedores de Petróleo (ONEXPO).
Durante la Mesa de Diálogo Factores claves en costos de gasolina mexicana, Álvaro Vallejo, director de negocios de la firma consultora Oil, Gas and Chemical Services; Ramsés Peche de Caraiva y Asociados, y Roberto Díaz de León, presidente de Onexpo, coincidieron en que hay factores que van a seguir impulsando una tendencia al alza en los precios de los combustibles.
La medida que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) le exige a gasolineros; los costos de importación, de transformación y de seguridad; la falta de infraestructura en almacenamiento y distribución; el tipo de cambio, y el uso del IEPS, presionan al precio final del producto.
Explicaron que mientras estos factores sigan vigentes “el precio de las gasolinas va a seguir aumentando y no va a bajar”, aunque evitaron hablar del impacto en pesos en los próximos seis o siete años.
Álvaro Vallejo y Luis Fernando Herrera, director de Regulación y Tarifas de la Unidad Petrolíferos de la CRE, indicaron que existe la probabilidad de que en cinco o 10 años el sector privado construya nuevas refinerías, lo que ayudará a disminuir las compras externas.
Vallejo dijo que hay que poner atención al problema de la falta de infraestructura en el mercado de los combustibles, porque “mientras no exista la suficiente infraestructura de almacenamiento y distribución, la gasolina no va a bajar sino hasta 2023 o 2025”.
Indicó que entre los factores es la sobrerregulación a la que están sometidas las estaciones de servicio. Son 78 requisitos que están obligados a cumplir y todos tienen un costo mensual o anual que va de los 15 mil y hasta los 30 mil pesos, que al final impacta sus costos.
Durante la Mesa de Diálogo Factores claves en costos de gasolina mexicana, Álvaro Vallejo, director de negocios de la firma consultora Oil, Gas and Chemical Services; Ramsés Peche de Caraiva y Asociados, y Roberto Díaz de León, presidente de Onexpo, coincidieron en que hay factores que van a seguir impulsando una tendencia al alza en los precios de los combustibles.
La medida que la Comisión Reguladora de Energía (CRE) le exige a gasolineros; los costos de importación, de transformación y de seguridad; la falta de infraestructura en almacenamiento y distribución; el tipo de cambio, y el uso del IEPS, presionan al precio final del producto.
Explicaron que mientras estos factores sigan vigentes “el precio de las gasolinas va a seguir aumentando y no va a bajar”, aunque evitaron hablar del impacto en pesos en los próximos seis o siete años.
Álvaro Vallejo y Luis Fernando Herrera, director de Regulación y Tarifas de la Unidad Petrolíferos de la CRE, indicaron que existe la probabilidad de que en cinco o 10 años el sector privado construya nuevas refinerías, lo que ayudará a disminuir las compras externas.
Vallejo dijo que hay que poner atención al problema de la falta de infraestructura en el mercado de los combustibles, porque “mientras no exista la suficiente infraestructura de almacenamiento y distribución, la gasolina no va a bajar sino hasta 2023 o 2025”.
Indicó que entre los factores es la sobrerregulación a la que están sometidas las estaciones de servicio. Son 78 requisitos que están obligados a cumplir y todos tienen un costo mensual o anual que va de los 15 mil y hasta los 30 mil pesos, que al final impacta sus costos.








