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Ciudad de México.- La producción de combustibles de las seis refinerías que opera Petróleos Mexicanos (Pemex) cayó en un ritmo descendente.
Después de haber alcanzado un pico máximo de producción durante la semana 27 del año, con un volumen de 264 mil barriles diarios, para la semana 42 la producción de gasolinas Magna y Premium bajó a 165 mil barriles diarios, de acuerdo con cifras de la Secretaría de Energía.
Con ello, en tres meses y dos semanas (de inicios de julio a mediados de octubre) la oferta nacional de combustibles tuvo una reducción de 37.5%, equivalente a sacar del mercado 99 mil barriles diarios.
Eso significa que Pemex dejó de producir un volumen equivalente a lo que consume la Ciudad de México, estimado en 93.4 mil barriles diarios, según datos de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automóviles (AMDA), la Comisión Reguladora de Energía (CRE), Pemex, la Secretaría de Energía (Sener) y empresas privadas.
Esta situación provocó que las autoridades del sector energético del país aumentaran las compras externas para cubrir la demanda nacional.
Los registros de la Sener, Pemex y el Sistema de Administración Tributaria (SAT) señalan que entre septiembre y la tercera semana de octubre fue necesario importar aproximadamente 75 mil barriles diarios de gasolinas Regular y Premium, lo que representó un aumento de 13.8% en ese periodo.
En 2019, la tendencia de las importaciones arroja que casi ocho de cada 10 litros de gasolina que consumen los mexicanos ha provenido de refinerías del extranjero, sobre todo de Estados Unidos.








