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Ciudad de México. - La cantante británica Lily Allen, quien se ha destacado en el pop y synthpop, presentará su nueva producción discográfica titulada “No shame”, la cuarta de su carrera, el próximo 8 de junio. Se trata del álbum más personal, brillante y con más forma de Lily, quien trabajó junto a Fryars, Mark Ronson, Ezra Koenig de Vampire Weekend, Burna Boy, P2J y Cass Lowe para su realización.
“Creo que como seres humanos trabajamos a través de las cosas hablando de ello, y eso es lo que hacer música significa para mí.
Es compartir cosas con las que tú esperas que la gente tenga una conexión, no que vayan a conectarse por medio de algoritmos”, expresó Allen, quien aseguró que el objetivo de
“No shame” fue crear un álbum “lo más auténtico posible”.
El material está conformado por: “Come on then”, “Trigger bang (feat. Giggs)”, “What you waiting for”, “Your choice (feat. Burna Boy)”, “Lost my mind”, “Waste (feat. Lady Chann)”, “My one”, “Higher”, “Family Man”, “Apples”, “Three”, “Everything to feel something”, “Pushing up the daisies” y “Cake”.
El nuevo álbum que saldrá el próximo 8 de junio y que empezó a cosechar comentarios elogiosos a diferencia de su predecesor disco “Sheezus”, acentúa el carácter rebelde de la estrella pop y le sube el tono a su honestidad brutal en sus letras. Habla de su separación de Sam Cooper, con quién tuvo dos hijas, la decepción amorosa, las drogas, el peso del patriarcado y el vacío existencial de su generación.
Esa actitud de enfant terrible que le trajo dolores de cabeza y unos cinco millones de discos vendidos a la industria del pop la colocaron siempre en un lugar incómodo.
Lily Allen no es una estrella pop habitual. Su vida está asociada a escándalos mediáticos, frases provocadoras y cada uno de sus actos siempre estuvieron rodeados de controversias, como cuando se posicionó a favor de los inmigrantes y pidió perdón en nombre del Reino Unido.
“Creo que como seres humanos trabajamos a través de las cosas hablando de ello, y eso es lo que hacer música significa para mí.
Es compartir cosas con las que tú esperas que la gente tenga una conexión, no que vayan a conectarse por medio de algoritmos”, expresó Allen, quien aseguró que el objetivo de
“No shame” fue crear un álbum “lo más auténtico posible”.
El material está conformado por: “Come on then”, “Trigger bang (feat. Giggs)”, “What you waiting for”, “Your choice (feat. Burna Boy)”, “Lost my mind”, “Waste (feat. Lady Chann)”, “My one”, “Higher”, “Family Man”, “Apples”, “Three”, “Everything to feel something”, “Pushing up the daisies” y “Cake”.
El nuevo álbum que saldrá el próximo 8 de junio y que empezó a cosechar comentarios elogiosos a diferencia de su predecesor disco “Sheezus”, acentúa el carácter rebelde de la estrella pop y le sube el tono a su honestidad brutal en sus letras. Habla de su separación de Sam Cooper, con quién tuvo dos hijas, la decepción amorosa, las drogas, el peso del patriarcado y el vacío existencial de su generación.
Esa actitud de enfant terrible que le trajo dolores de cabeza y unos cinco millones de discos vendidos a la industria del pop la colocaron siempre en un lugar incómodo.
Lily Allen no es una estrella pop habitual. Su vida está asociada a escándalos mediáticos, frases provocadoras y cada uno de sus actos siempre estuvieron rodeados de controversias, como cuando se posicionó a favor de los inmigrantes y pidió perdón en nombre del Reino Unido.







