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Ciudad de México. - Carlos Rivera fascinó a su ejército de “Riveristas” durante el primero de tres conciertos consecutivos que ofrece en el Auditorio Nacional de esta ciudad, como parte de su “Guerra Tour” con la que recorrerá varios países.
Tras meses de planeación, el artista les cumplió a los casi 10 mil fans que abarrotaron el recinto del Paseo de la Reforma, pues les presentó un espectáculo de gran calidad en música, coreografía, luces, pantallas, performance y escenografía.
En un ambiente bélico, el tlaxcalteca compartió poco más de dos horas de “show” en las que interpretó casi 30 temas, no obstante que también destacó por su charla constante.
Aunque en su mayoría fueron baladas, también puso de pie a la multitud para invitarlos a bailar a través de canciones con ritmos latinos en las que hizo gala de su sensualidad.
Tras una introducción musical que sobresalió con la presencia de una banda de guerra que descendía de la escalinata, inició con “Amo mi locura”, tema con las que más se identifica.
GUERRA DE LA VIDA
“No me equivoco al decir que tengo a los mejores fans, y a quien lo dude, que vea esto. “Esta noche es especial porque volvemos al Auditorio Nacional después de casi un año. Es una nueva gira y un nuevo disco de canciones que realmente han salido del corazón para llegar al suyo”, expresó a manera de bienvenida.
Portaba un traje de gala similar al de la Guardia Inglesa, invitó al público a que forme parte de su “Guerra”, la cual describe como guerra de la vida, aquella en la que todos luchan y caen, pero se levantan.
“En las guerras realmente nunca se pierde, siempre se gana, se aprende y se toma mucho más valor. Esta noche vinimos todos los valientes. Tú eres quien te conduce por donde quieres y aunque fuera una locura, nunca dudé que algún día, a pesar de que no los conociera, nos íbamos a encontrar porque yo los esperaba”, añadió.
ADMIRADORA EN EL ESCENARIO
Acompañado de músicos, coristas y bailarines, optó por “Te esperaba” e invitó a una fan al escenario para simular que juntos se irían de viaje por el mundo. Jacqueline fue la afortunada. Le colocó un sombrero de paja, gafas oscuras y bailaron a ritmo de “Sígueme”, “Cielo azul” y “Juego de ajedrez”. Luciendo ahora un traje de color blanco y ante fans invitó a la española Beatriz.
Expresó que no importa cuántas guerras se tengan que luchar, “por ustedes siempre valdrá la pena. Gracias, México”.
Parecía el final hasta que ejecutivos de Sony Music interrumpieron para entregarle Disco de Oro por altas ventas de su álbum que apenas hace unos días se lanzó
al mercado.
Tras meses de planeación, el artista les cumplió a los casi 10 mil fans que abarrotaron el recinto del Paseo de la Reforma, pues les presentó un espectáculo de gran calidad en música, coreografía, luces, pantallas, performance y escenografía.
En un ambiente bélico, el tlaxcalteca compartió poco más de dos horas de “show” en las que interpretó casi 30 temas, no obstante que también destacó por su charla constante.
Aunque en su mayoría fueron baladas, también puso de pie a la multitud para invitarlos a bailar a través de canciones con ritmos latinos en las que hizo gala de su sensualidad.
Tras una introducción musical que sobresalió con la presencia de una banda de guerra que descendía de la escalinata, inició con “Amo mi locura”, tema con las que más se identifica.
GUERRA DE LA VIDA
“No me equivoco al decir que tengo a los mejores fans, y a quien lo dude, que vea esto. “Esta noche es especial porque volvemos al Auditorio Nacional después de casi un año. Es una nueva gira y un nuevo disco de canciones que realmente han salido del corazón para llegar al suyo”, expresó a manera de bienvenida.
Portaba un traje de gala similar al de la Guardia Inglesa, invitó al público a que forme parte de su “Guerra”, la cual describe como guerra de la vida, aquella en la que todos luchan y caen, pero se levantan.
“En las guerras realmente nunca se pierde, siempre se gana, se aprende y se toma mucho más valor. Esta noche vinimos todos los valientes. Tú eres quien te conduce por donde quieres y aunque fuera una locura, nunca dudé que algún día, a pesar de que no los conociera, nos íbamos a encontrar porque yo los esperaba”, añadió.
ADMIRADORA EN EL ESCENARIO
Acompañado de músicos, coristas y bailarines, optó por “Te esperaba” e invitó a una fan al escenario para simular que juntos se irían de viaje por el mundo. Jacqueline fue la afortunada. Le colocó un sombrero de paja, gafas oscuras y bailaron a ritmo de “Sígueme”, “Cielo azul” y “Juego de ajedrez”. Luciendo ahora un traje de color blanco y ante fans invitó a la española Beatriz.
Expresó que no importa cuántas guerras se tengan que luchar, “por ustedes siempre valdrá la pena. Gracias, México”.
Parecía el final hasta que ejecutivos de Sony Music interrumpieron para entregarle Disco de Oro por altas ventas de su álbum que apenas hace unos días se lanzó
al mercado.








