A-AA+
Los Ángeles.- A Joaquin Phoenix se le ha puesto cara de Oscar, pero trata de disimular. Su impresionante rol en “Joker” domina las quinielas de los premios, pero él insiste ante los medios en hablar solo de la cinta: una mirada absorbente, provocadora y desbordante a los inicios del enemigo de Batman.
“Acusar a una película de glorificar la violencia es absurdo”, asegura a Efe ante el estreno este viernes de un filme que bebe del cine de Martin Scorsese (“Taxi Driver”, “The King of Comedy”) y que ha dirigido Todd Phillips (“The Hangover”) con Robert De Niro redondeado el reparto.
Algo intimidante de primeras, aunque luego se relaja, Phoenix (San Juan de Puerto Rico, 1974) se muestra como un actor astuto y, sobre todo, que va a su aire: sin representantes ni publicistas a su lado, enciende un cigarro en un hotel de Beverly Hills para hablar de la perversa mutación de Arthur en el Joker y de las críticas que ha recibido la película por presuntamente alentar la violencia.
Al tener en cuenta que es una cinta de un gran estudio, para el público de masas y con un trasfondo de superhéroes ¿Le sorprendió que ganara el León de Oro en el Festival de Venecia?
Siempre es una sorpresa. En cierto modo, Todd y yo solo esperábamos no haber hecho la película que terminara con nuestras carreras (sonríe). Ese era un poco nuestro objetivo: “¿Podemos hacer algo que no vaya a ser espantoso?”.
Siempre tiene palabras bonitas para Todd Phillips y, pese a que era conocido por el cine de comedia, dijo que era el único director que podía haber hecho “Joker” ¿Por qué?
Es muy sensible y compasivo pero también tiene un sentido del humor retorcido e irreverente. Creo que eso captura perfectamente a Arthur y al Joker.








