De Metallica a Juan Gabriel, un recorrido por pósteres de colección

De Metallica a Juan Gabriel, un recorrido por pósteres de colección

Ciudad de México.- De Metallica a Juan Gabriel, pasando por Madonna, Franz Ferdinand, Radiohead o Café Tacvba, son algunos de los artistas y bandas que accedieron a inmortalizar sus conciertos mediante pósteres serigrafiados que se han convertido en auténticas piezas de coleccionismo en México.

El Museo del Objeto de Ciudad de México presentó una muestra con más de 450 piezas de serigrafía que exploran el cruce entre la música y el arte gráfico mediante los carteles de concierto, conocidos también como ‘gig poster’.

“Esta exposición explica la importancia cultural y económica del póster de concierto impreso en serigrafía”, explicó e a Efe Ahmed Bautista, uno de los curadores de la muestra y miembro de Mercadorama, pionero en México en el desarrollo de esta disciplina artística.

PIEZAS

El medio millar de piezas expuestas corresponden a 120 bandas y artistas mexicanas y extranjeras, como Ely Guerra, Carla Morrison, Zoé, Bronco, Molotov, Mon Laferte, Pearl Jam, Deftones, The Flaming Lips, Interpol o Foo Fighters, y festivales como el Coachella, el Primavera Sound o el Corona Capital.

Las serigrafías expuestas corresponden a 45 artistas gráficos de todo el mundo, aunque la mayoría fueron elaboradas por Mercadorama y los estadounidenses Ames Bros, que cumplen 10 y 25 años de trayectoria respectivamente, por lo que la exposición recibe el nombre de “10/25 Carteles de Conciertos”. 

Todas estas serigrafías, que son impresas a mano y tienen series limitadas de pocos centenares de ejemplares, deben contener el nombre de la banda, la fecha, la ciudad, el país, el lugar del concierto y la firma del artista gráfico que lo hizo.

Aunque para ser considerados como piezas únicas de coleccionismo deben contener “arte original” que no se haya visto antes, explicó Bautista.

Por ello, la exposición, que estará abierta al público hasta febrero, muestra innovadores carteles con rasgos distintivos, como pósteres en tres dimensiones, con forma de cajas de cereales o marcados con huellas de sangre, como es el caso de un cartel de The Flaming Lips. 

La historia de esta disciplina se remonta a finales del siglo XIX, cuando carteles de cabaret de Henri de Toulouse-Lautrec trascendieron su objetivo publicitario para convertirse en piezas artísticas.