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Una semana de dimes y diretes vivió la selección chilena de futbol por dichos del portero y capitán de La Roja, Claudio Bravo, quien señaló en entrevista con radio La Clave que las selecciones menores no funcionan en Chile por el amiguismo.
“Por algo las selecciones menores no funcionan. Por algo no vamos a las Olimpiadas ni a los Mundiales. Tenemos chicos buenos para la pelota, ágiles, con buenos saltos, algo pasa que no funciona. Terminamos desperdiciando generaciones. Y es porque trabajan amigos de los amigos”, comentó Bravo.
Las divisiones menores de la selección chilena están comandadas por tres nombres: Luis Ahumada, gerente de selecciones juveniles, Hernán Caputto, técnico de la división sub 17 de La Roja, y Andrés Robles, D.T. de Chile Sub 20.
Los tres personajes llegaron a La Roja por su cercanía con el presidente de la ANFP (Asociación Nacional de Futbol Profesional), Arturo Salah, más que por su rendimiento en el ámbito deportivo o en la cancha.
Solo Ahumada se podía salvar de ese prejuicio, quien llevaba, en enero de 2016 cuando asumió el cargo, más de 10 años de experiencia y trabajando en las divisiones menores del club Audax Italiano con buenos resultados.
Sin embargo, Caputto no tuvo ninguna experiencia dirigiendo en primera división. Se conoció con Salah cuando era el segundo arquero de la Universidad de Chile, en 2007, cuando el actual mandamás del futbol chileno asumió en ese club como entrenador.
Ahí nació la amistad, en 2010 Salah recaló en Hachipato y con él se llevó al portero. Tras el retiro del guardavayas, se unió a su cuerpo técnico en el club. Y cuando asumió la cabeza de la ANFP, Caputto fue nombrado como jefe de la Sub 17.
El rendimiento de Caputto con los menores de 17 años en La rRja, fue paupérrimo, pese a que logró clasificar al Mundial de la categoría en India, su equipo quedó eliminado en fase de grupos, sumando apenas un empate y sin anotar ningún gol. Aún después de la horrenda campaña, continúo en el cargo.
Con Robles la historia es parecida, la Sub 20 fracasó rotundamente en el sudamericano de Ecuador el año pasado, sin idea de futbol clara y con notoria deficiencia en el trabajo previo. Pese a la desastrosa actuación del equipo, continúo a cargo de la denominada “Rojita”.
En ese sentido, queda expuesto el bajo rendimiento de las selecciones menores y es inexplicable el motivo de la continuidad de los entrenadores en sus puestos, dando validez a las palabras de Bravo.
Por otra parte, para el actual golero del Manchester City, el nivel de los preparadores de arqueros de La Roja, en la era Juan Antonio Pizzi, también fue deficiente. Uno de ellos es Alex Whiteley, que sigue en el cargo, esta vez con Reinaldo Rueda.
Este último también tiene historia con Salah, el actual presidente del futbol en Chile lo fichó mientras fue técnico en Cobreloa y Huachipato. El exmeta estaba en la Sub 15 de Chile cuando asumió Salah y automáticamente lo ascendió a la adulta.
En una columna de opinión publicada este sábado por el periodista Felipe Bianchi, comentó “¿no lo vamos a escuchar (a Bravo) ni siquiera un poquito? habla de gente que trabaja mal y que no fue visada ni por el actual cuerpo técnico ni por los jugadores. ¿Injusto? Capaz”.
“Por algo las selecciones menores no funcionan. Por algo no vamos a las Olimpiadas ni a los Mundiales. Tenemos chicos buenos para la pelota, ágiles, con buenos saltos, algo pasa que no funciona. Terminamos desperdiciando generaciones. Y es porque trabajan amigos de los amigos”, comentó Bravo.
Las divisiones menores de la selección chilena están comandadas por tres nombres: Luis Ahumada, gerente de selecciones juveniles, Hernán Caputto, técnico de la división sub 17 de La Roja, y Andrés Robles, D.T. de Chile Sub 20.
Los tres personajes llegaron a La Roja por su cercanía con el presidente de la ANFP (Asociación Nacional de Futbol Profesional), Arturo Salah, más que por su rendimiento en el ámbito deportivo o en la cancha.
Solo Ahumada se podía salvar de ese prejuicio, quien llevaba, en enero de 2016 cuando asumió el cargo, más de 10 años de experiencia y trabajando en las divisiones menores del club Audax Italiano con buenos resultados.
Sin embargo, Caputto no tuvo ninguna experiencia dirigiendo en primera división. Se conoció con Salah cuando era el segundo arquero de la Universidad de Chile, en 2007, cuando el actual mandamás del futbol chileno asumió en ese club como entrenador.
Ahí nació la amistad, en 2010 Salah recaló en Hachipato y con él se llevó al portero. Tras el retiro del guardavayas, se unió a su cuerpo técnico en el club. Y cuando asumió la cabeza de la ANFP, Caputto fue nombrado como jefe de la Sub 17.
El rendimiento de Caputto con los menores de 17 años en La rRja, fue paupérrimo, pese a que logró clasificar al Mundial de la categoría en India, su equipo quedó eliminado en fase de grupos, sumando apenas un empate y sin anotar ningún gol. Aún después de la horrenda campaña, continúo en el cargo.
Con Robles la historia es parecida, la Sub 20 fracasó rotundamente en el sudamericano de Ecuador el año pasado, sin idea de futbol clara y con notoria deficiencia en el trabajo previo. Pese a la desastrosa actuación del equipo, continúo a cargo de la denominada “Rojita”.
En ese sentido, queda expuesto el bajo rendimiento de las selecciones menores y es inexplicable el motivo de la continuidad de los entrenadores en sus puestos, dando validez a las palabras de Bravo.
Por otra parte, para el actual golero del Manchester City, el nivel de los preparadores de arqueros de La Roja, en la era Juan Antonio Pizzi, también fue deficiente. Uno de ellos es Alex Whiteley, que sigue en el cargo, esta vez con Reinaldo Rueda.
Este último también tiene historia con Salah, el actual presidente del futbol en Chile lo fichó mientras fue técnico en Cobreloa y Huachipato. El exmeta estaba en la Sub 15 de Chile cuando asumió Salah y automáticamente lo ascendió a la adulta.
En una columna de opinión publicada este sábado por el periodista Felipe Bianchi, comentó “¿no lo vamos a escuchar (a Bravo) ni siquiera un poquito? habla de gente que trabaja mal y que no fue visada ni por el actual cuerpo técnico ni por los jugadores. ¿Injusto? Capaz”.







