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El desequilibrio emocional producido por la fama, popularidad, el dinero, el ámbito familiar y externo, y la falta de una buena formación tanto dentro como fuera de la cancha, han sido factores importantes para que muchas prometedoras carreras deportivas, específicamente en el futbol, se trunquen y se pierdan en el anonimato.
Este grave problema, porque no solo incide en las actividades deportivas, sino traspasa a la vida personal y familiar de los deportistas, data de hace muchos años, pero en los últimos meses, se ha vuelto recurrente en el balompié profesional de nuestro país, donde algunos de sus integrantes, pues no se puede generalizar, adoptaron conductas nada positivas ni ejemplares para la sociedad, menos para niños y jóvenes, pues son personajes públicos.
A través de la historia, se han dado muchos casos de indisciplina y falta de profesionalismo, pero en estos tiempos de pandemia se han acentuado, y qué mejor que una profesional de la psicología del deporte y un entrenador, para que expliquen y den su valioso punto de vista de las causas que propician estas conductas de antivalores en muchos deportistas, quienes no saben asimilar y manejar los factores que generan estas situaciones negativas.
Para encontrar una explicación a esta situación, contactamos al experimentado Director Técnico profesional, José Camacho Serrato, entrenador, coordinador de fuerzas básicas y buscador o visor de talentos, y a la psicóloga, Suendy Morales Rodríguez, especialista en psicología deportiva, con amplia trayectoria en la materia, para que externaran sus valiosas opiniones y comentarios sobre este tema.
José Camacho Serrato, quien ha través de su trayectoria ha tenido gran acercamiento con jóvenes promesas y futbolistas profesionales, dice que una de las causas por las que algunos chicos que recién inician sus carreras deportivas inciden en actos de indisciplina, se debe en cierta medida a que “los clubes, que buscan jugadores en todo el país, los reclutan desde los 12 o 13 años, los separan de sus padres y hermanos a edad muy temprana, y los concentran en casas club, donde por más bien que vivan no es igual que estar en su hogar”.
Suendy Morales Rodríguez, dice por su parte que, al salir del núcleo familiar desde muy chicos, por más seguimiento del entrenador o formador que tenga bajo su cargo a esos jovencitos, son muy propicios a caer en conductas antivalores, por lo que no hay nada como que a esas edades estén en sus hogares, bajo la dirección y orientación de los padres.
Camacho agrega que la Liga MX debería establecer una reglamentación al respecto, con el fin de evitar que a tan corta edad salgan de sus hogares, pues muchos de ellos se pasan gran parte de su niñez y juventud, concentrados en una casa club, y cuando llegan a debutar, el entorno, como son fama, dinero, no lo saben manejar y caen en actos de indisciplina.
Dice que los jóvenes futbolistas al verse fuera de su casa, con libertades, viviendo solos, no tienen límites, y a veces se vuelve libertinaje, y eso hace que cuando llegan al profesionalismo, viéndose con dinero y fama, transgredan los reglamentos internos de los clubes.
La licenciada Suendy Morales Rodríguez, expresa que los deportistas que caen en estas conductas de antivalores, se deben en gran medida a el poco manejo del éxito, porque no tienen un pensamiento maduro, son muy jóvenes y en muchos casos les falta fortalecer su psique, y toman decisiones inmaduras.
Con amplia experiencia en la dirección de jóvenes, Camacho Serrato comenta que algunos clubes alojan hasta 15 jugadores de fuerzas básicas en las casas clubes, y ahí no tienen límites, y es donde los chamacos viéndose solos, por su inmadurez caen en actos de indisciplina constante, y muchos ni siquiera llegan a debutar en la primera división.
Agrega que los casos recientes de indisciplina en diversos equipos de Primera División, han sobrepasado los limites de los valores y la ridiculez, “cómo es posible que no conformes con caer en actos de indisciplina que perjudican su carrera deportiva, se graben y ellos mismos se exhiban subiendo los videos a redes sociales, evidenciando una absoluta falta de madurez, lamentablemente ellos creen que ese es su mundo normal en el que viven”.
Por su parte la psicóloga Suendy Morales, dice que el ambiente externo, no solo en los deportistas influye de manera determinante, sino en todos los niños y jóvenes en general, es la misma historia; el ámbito externo influye más, sobre todo cuando los padres han tenido que salir a trabajar, a ganarse el sustento, hay descuido sobre los hijos y eso genera que crezcan y se eduquen con las amistades, y también en el caso del deportista, que finalmente es un ente.
Suendy considera que para lograr que los jóvenes deportistas pasen su trayecto con éxito, y sin altibajos, deberá darse un trabajo conjunto de el entrenador, deportista y la familia, Este es el triángulo del éxito, enfatiza la especialista en psicología del deporte, quien trabaja en el staff que atiende a los mejores deportistas potosinos.
Los componentes que el entrenador debe aportar son capacidad, habilidad y disciplina, la familia hacer sentir experiencia, contexto, mentalidad, madurez y decisión, y el deportista pensar en mente, compromiso y motivación, eso puede conducir al éxito y evitar que caigan en conductas antivalores en su formación, en la que mucha responsabilidad recae en el entrenador, que debe tener la capacidad suficiente para que el joven logre su cometido, sin caer en actos indisciplinarios.
Y es precisamente en el que los problemas de conductas no deseables o negativas, se deben a que algunos entrenadores no asumen su papel determinante de formadores, y ahí se deriva las situaciones, como las que viven actualmente algunos jugadores profesionales, que ganando estratosféricas sumas de dinero, con un entorno proclive a caer en tentaciones o malas influencias, terminan por cometer actos irresponsables, que en muchos casos acaban con prometedoras carreras deportivas.
Estas historias de Uriel Antuna, Alexis Vega, Alán Moso, y de otros futbolistas más se suman a las que en el pasado dejaron lamentables consecuencias, como el caso de César Andrade del club Atlas, que después de una parranda con otros compañeros terminó trágicamente sufriendo la amputación de una pierna, y así como él, muchos futbolistas más fueron y han sido protagonistas de episodios de tal naturaleza, algunos tuvieron la fortuna de no sufrir más que las críticas y la pérdida de confianza, credibilidad e imagen ante la gente.
Aquí mismo en San Luis, en el pasado se registraron casos muy similares, y todos ellos han sido muy lamentables, pues los futbolistas representan un estereotipo de una figura pública, que se convierte en un referente para gran parte de la sociedad, pero especialmente para los niños y jóvenes, y es aquí donde los medios de comunicación, principalmente la televisión, tienen su parte de corresponsabilidad para no propiciar un crecimiento desmedido de la popularidad de los deportistas, a quienes hacen y deshacen como si fueran figuras de barro.








