Acuerdo comercial entre Canadá y China beneficia a sectores automotriz y agrícola
El acuerdo entre Canadá y China busca fortalecer la relación comercial y diversificar las exportaciones

BEIJING (AP) — Canadá acordó reducir su arancel del 100% sobre los automóviles eléctricos chinos a cambio de gravámenes más bajos para sus productos agrícolas, dijo el viernes el primer ministro Mark Carney.
Carney hizo el anuncio después de dos días de reuniones con líderes chinos. Indicó que habrá un límite inicial anual de 49.000 vehículos en las exportaciones de autos eléctricos chinos a Canadá, que se ampliará a unos 70.000 en cinco años, con un arancel del 6,1%. A cambio, China reducirá su arancel final a las semillas de canola, una exportación canadiense clave, de alrededor del 84% a un 15%, dijo Carney a reporteros.
"Nuestra relación ha progresado en los últimos meses con China. Es más predecible y se ven resultados de eso", señaló.
Carney no ha podido llegar a un acuerdo con el presidente estadounidense Donald Trump para reducir algunos aranceles que están castigando a sectores clave de la economía canadiense, y Trump ha hablado anteriormente sobre convertir a Canadá en otro estado de Estados Unidos.
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Trump elogió a Carney por hacer un acuerdo con Beijing.
"Bueno, está bien. Eso es lo que debería estar haciendo y es bueno que firme un acuerdo comercial. Si puedes conseguir un acuerdo con China, deberías hacerlo", comentó Trump.
El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, dijo anteriormente a CNBC que la decisión de Canadá de permitir importaciones de vehículos eléctricos chinos a un arancel bajo es "problemática" y que Canadá podría lamentarlo a largo plazo.
Antes, Carney y el presidente de China, Xi Jinping, se comprometieron a mejorar los lazos entre los dos países tras años de hostilidades.
Xi le dijo a Carney en una reunión en el Gran Salón del Pueblo que está dispuesto a seguir trabajando para mejorar la relación y apuntó que el diálogo para restablecer y reiniciar la cooperación se activó tras su primera reunión en octubre, en el marco de una conferencia económica regional en Corea del Sur.
Carney subrayó que "este acuerdo impulsará una considerable inversión china en el sector automotriz de Canadá, creando buenas carreras en Canadá y acelerando nuestro progreso hacia un futuro de cero emisiones y la industria automotriz del futuro".
Nelson Wiseman, profesor emérito de Ciencias Políticas en la Universidad de Toronto, calificó el acuerdo del viernes como beneficioso tanto para China como para Canadá.
"Canadá está diversificando sus apuestas económicamente", consideró Wiseman. "Y China está logrando abrir una pequeña brecha entre Canadá y Estados Unidos".
Mejorar la gobernanza global
Carney, que es el primer primer ministro canadiense que visita China en ocho años, dijo a Xi que una mejor relación ayudará a un sistema de gobernanza global que está "bajo gran presión".
Más tarde, durante la conferencia de prensa, apuntó que el sistema podría abrir paso, al menos en parte, a acuerdos entre países o regiones, en lugar de los pactos globales que han sustentado el crecimiento económico en la era posterior a la Segunda Guerra Mundial.
"La pregunta es: ¿Qué se construye en ese lugar? ¿En qué medida se trata de un parche?", apuntó.
Esas nuevas realidades reflejan en gran medida el enfoque denominado "Estados Unidos primero" de Trump. Los aranceles que ha impuesto han afectado a las economías de ambas naciones. Carney, que se ha reunido con varias empresas líderes chinas en Beijing, dijo antes del viaje que su gobierno está centrado en construir una economía menos dependiente de Estados Unidos en lo que calificó como "un momento de perturbaciones en el comercio global".
Un empresario canadiense en China calificó la visita de Carney como un cambio de escenario porque restablece el diálogo, el respeto y un marco entre las dos naciones.
"Estas tres cosas no las teníamos", dijo Jacob Cooke, director general de WPIC Marketing + Technologies, que ayuda a los exportadores a navegar por el mercado chino. "Las partes llevaban años sin hablar".
Canadá se había alineado con EEUU en aranceles
Canadá había seguido el ejemplo de Washington e impuso gravámenes del 100% a los vehículos eléctricos chinos y del 25% al acero y el aluminio durante el mandato del ex primer ministro Justin Trudeau, el predecesor de Carney.
Beijing respondió con aranceles del 100% al aceite y la harina de canola canadienses, y del 25% a la carne de cerdo y los mariscos. Además, en agosto añadió un impuesto del 75,8% a las semillas de canola. En conjunto, estas medidas cerraron de facto el mercado chino para la canola canadiense, según un grupo sectorial. En general, las importaciones de China procedentes de Canadá cayeron un 10,4% el año pasado a 41.700 millones de dólares, según datos comerciales chinos.
Carney trató de atender las preocupaciones de las automotrices canadienses y de los trabajadores del sector, apuntando que el límite inicial a las importaciones equivale a aproximadamente el 3% de los 1,8 millones de vehículos que se venden cada año en el país y que, a cambio, se espera que China comience a invertir en esa industria canadiense dentro de tres años.
"Estamos construyendo una nueva parte de nuestra industria automotriz, fabricando los autos del futuro en colaboración, ofreciendo autos asequibles para los canadienses en un momento en que la asequibilidad es una prioridad, y haciéndolo a una escala que permite una transición suave en el sector", declaró.
El primer ministro de Ontario, Doug Ford, líder de la provincia más poblada de Canadá donde se encuentra el sector automotriz del país, criticó el acuerdo.
"No se equivoquen: China ahora tiene un punto de apoyo en el mercado canadiense y lo usará a su favor a expensas de los trabajadores canadienses", publicó Ford en redes sociales.
"Peor aún, al reducir los aranceles a los vehículos eléctricos chinos, este acuerdo desigual corre el riesgo de cerrar la puerta a los fabricantes de automóviles canadienses en el mercado estadounidense, nuestro mayor destino de exportación".
Beijing ve una oportunidad con Trump
China espera que las tácticas de presión de Trump a aliados como Canadá los lleven a adoptar una política exterior menos alineada con Estados Unidos.
Carney, por su parte, apuntó que la relación de Canadá con Estados Unidos es mucho más polifacética, profunda y amplia. Las dos naciones vecinas tienen sistemas diferentes y discrepan en temas como los derechos humanos, dijo, lo que limita el alcance de su compromiso incluso cuando buscan formas de cooperar en puntos de interés común.
El mandatario canadiense dejará China el sábado y visitará Qatar el domingo antes de asistir a la reunión anual del Foro Económico Mundial en Suiza la próxima semana. En Qatar se reunirá con líderes empresariales e inversionistas para promover el comercio y la inversión, de acuerdo con su oficina.
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