Chris Wright se reúne con Delcy Rodríguez para impulsar sector petrolero en Venezuela
El secretario de Energía de EE.UU. visitó Venezuela para avanzar en proyectos petroleros y energéticos tras la reforma legal.

CARACAS (AP) — El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, se reunió el miércoles en Venezuela con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, en el marco de una visita clave para avanzar con los planes del presidente Donald Trump de reconstruir la alicaída industria petrolera del país sudamericano.
Visita oficial y agenda energética
Wright se reunió con Rodríguez en el palacio presidencial de Miraflores, en Caracas. Se espera que se reúna también con funcionarios gubernamentales, ejecutivos petroleros, líderes empresariales y otras personas de los principales sectores del país durante una visita de tres días al país sudamericano.
"También visitará algunos de los yacimientos petrolíferos del país para observar de primera mano cómo el histórico Acuerdo Energético entre Estados Unidos y Venezuela del presidente Trump está impulsando la paz y la prosperidad", declaró el miércoles el Departamento de Energía de Estados Unidos en un comunicado.
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Declaraciones y reformas clave
Al término del encuentro, Rodríguez expresó a periodistas su confianza en que la agenda energética se convertirá en el "motor de la relación bilateral" y que esta agenda, además de "productiva", será sobre todo "beneficiosa para ambos países".
"El diálogo diplomático, político, energético" son "los canales adecuados y pertinentes" para que ambos países sigan avanzando, agregó la mandataria. Destacó que la conversación con el funcionario estadounidense abordó aspectos concretos sobre proyectos en materia de petróleo, gas, minería y de energía eléctrica".
Wright declaró que Trump está "fervientemente comprometido... con la transformación de Venezuela" y con brindar "comercio, paz, prosperidad, empleos y oportunidades al pueblo venezolano".
Acotó que las licencias recientemente emitidas para flexibilizar las sanciones de modo de impulsar la producción en el sector petrolero y ampliar la capacidad de las compañías energéticas estadounidenses para operar en Venezuela tienen como objetivo además permitir a las empresas venezolanas comprar suministros, crear empleos y generar ingresos. "Queremos liberar al pueblo venezolano y a la economía", añadió.
La Oficina Externa de los Estados Unidos para Venezuela escribió previamente en la red social X que "el sector privado estadounidense será esencial para impulsar el sector petrolero, modernizar la red eléctrica y desbloquear el enorme potencial de Venezuela".
La visita de Wright deja en evidencia la disposición de Trump de trabajar con Rodríguez, quien fue juramentada presidenta encargada el 5 de enero, dos días después de que Estados Unidos depuso y capturó al entonces presidente venezolano Nicolás Maduro y lo trasladó a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico. Rodríguez, vicepresidenta en ese momento, era de acuerdo con la Constitución la primera en la línea de sucesión.
El encuentro también se produjo casi dos semanas después de que la presidenta encargada firmase la reforma parcial de la ley de hidrocarburos que redujo de modo importante el rígido control estatal sobre las operaciones petroleras vigente en las últimas dos décadas de gobiernos autoproclamados socialistas y que abrió ampliamente el sector a la inversión extranjera.
La reformada ley fue promulgada por la presidenta el 29 de enero. Justo ese día, el Departamento del Tesoro comenzó oficialmente a flexibilizar las sanciones a los hidrocarburos venezolanos que en su momento paralizaron la industria y amplió la capacidad de las compañías energéticas estadounidenses para operar en Venezuela.
Estas y otras medidas adoptadas por los gobiernos de Caracas y Washington preparan el terreno para lo que podría ser un cambio geopolítico y económico sustancial en Venezuela.
La presidenta venezolana dice que la actual legislación sobre hidrocarburos "reafirma la soberanía sobre nuestros recursos energéticos", dejando en claro que los yacimientos petroleros seguirán siendo propiedad del Estado venezolano.
Trump, en tanto, asevera que mantiene sus esfuerzos por asumir el control de las exportaciones de productos petroleros venezolanos para asegurar, según dice, que beneficien al pueblo venezolano, así como vigorizar la deteriorada industria atrayendo inversión extranjera al país sudamericano.
Trump recientemente firmó una orden ejecutiva que tiene el objetivo de garantizar que los ingresos por la venta de petróleo venezolano permanezcan protegidos de su uso en procedimientos judiciales por parte de acreedores.
La ley busca impulsar el incremento en la producción de petróleo y ofrece seguridad jurídica, con normas adaptadas a las prácticas internacionales del sector.
La reforma otorga a las empresas privadas el control sobre la producción y venta de petróleo, poniendo fin al monopolio de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) sobre dichas actividades, así como sobre la fijación de precios. También permite el arbitraje independiente de disputas, eliminando la obligación de que los desacuerdos se resuelvan únicamente en los tribunales venezolanos, controlados por el partido gobernante.
Los inversionistas extranjeros consideran crucial la participación de árbitros independientes para evitar futuras expropiaciones.
El gobierno de Rodríguez espera que los cambios sirvan de garantía para las principales petroleras estadounidenses que hasta ahora han dudado en regresar al país. Algunas de estas compañías perdieron inversiones cuando el partido gobernante promulgó el anterior texto legal que estuvo vigente durante dos décadas para favorecer a PDVSA.
En agosto de 2006, el gobierno del ahora fallecido presidente Hugo Chávez llevó adelante una reforma de la ley que impulsó la creación de empresas mixtas en el sector petrolero, revirtiendo convenios operativos y reemplazándolos por sociedades con PDVSA en las que esta última mantenía el control mayoritario en los proyectos.
Mientras firmas como ExxonMobil y ConocoPhillips abandonaron el país y acudieron a los tribunales ante la ola de nacionalizaciones, empresas como Chevron, entre otras, aceptaron la oferta de Chávez para crear una empresa junto a PDVSA en términos que lucían desfavorables.
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