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La Paz, Bolivia.- Candidatos a la silla presidencial de Bolivia dejan atrás una etapa de 18 años sin debate iniciando el primero sin insultos, pero con críticas al modelo económico del que se enorgullece el expresidente Evo Morales.
El debate se llevó a cabo con la participación de los siete candidatos, a 14 días de las cruciales elecciones del 18 de octubre en la que los bolivianos buscan zanjar la crisis política que estalló a fines del año pasado tras los comicios denunciados como fraudulentos que provocaron protestas y la renuncia Morales.
Los comicios se postergaron al menos tres veces a raíz de la pandemia del coronavirus que puso la economía en una contracción y sin liquidez por lo que la presidenta interina Jeanine Áñez ha solicitado créditos internos y externos. Áñez el mes pasado declinó postularse a la presidencia.
Luis Arce, el ministro de Economía durante la gestión de Morales y favorito según las encuestas, alabó el modelo económico que condujo al lado de Morales a “una estabilidad” a base de bonos, además de la creación de empresas estatales, el congelamiento del tipo de cambio y la nacionalización de hidrocarburos.
Pero sí reconoció la contracción por la que pasa la economía, por lo que propuso no pagar la deuda por dos años. “El capital de interés a los organismos internacionales, lo que más o menos generará 1.600 millones de dólares, servirá para que nos dé un alivio”. Sin embargo, los demás candidatos criticaron esta forma de manejar la economía.
“Estamos hartos de 14 años de fraude económico y corrupción... necesitamos una inyección de liquidez, generación de empleo, necesitamos inyectar 6,000 millones de dólares a la economía en el primer año de gobierno”, declaró Carlos Mesa candidato a la presidencia y quien gobernó entre 2003 y 2005.








