Desplazados birmanos: morir en la selva bajo el acoso del Ejército

La birmana Katherine murió por complicaciones del parto en medio de la selva en el este de Birmania (Myanmar) debido a la falta de medios por el bloqueo del Ejército, acusado este viernes de impedir la llegada de ayuda humanitaria a los civiles desplazados por el conflicto.
"No tuvo acceso a alimentos nutritivos ni a un cobijo abrigado. Mi esposa tuvo dificultades durante el embarazo que la debilitaron y le impidieron dar a luz al bebé", relató el marido de Katherine, según un comunicado publicado hoy por Amnistía Internacional (AI) sobre la crisis en Birmania (Myanmar).
A pesar de contar con la ayuda de una matrona, ni la madre ni el bebé sobrevivieron al parto ocurrido en octubre, ocho meses más tarde del golpe de Estado liderado por el general Min Aung Hlaing contra el Gobierno democrático de Aung San Suu Kyi.
El marido de Katherine, así como dos hijos de ambos, son parte de los más de 287.700 desplazados provocados por la intensificación del conflicto armado en Birmania tras el golpe, según datos de la ONU, que también cifra en al menos dos millones el número de personas necesitadas.
A través de testimonios de trabajadores humanitarios y víctimas, AI acusó a las fuerzas de la junta militar de ataques indiscriminados contra civiles y "matar de inanición a la población e impedirle el acceso a asistencia médica" en un intento de aplastar la resistencia armada al levantamiento militar.
Desde hace décadas, los militares birmanos aplican en las zonas étnicas fronterizas la técnica de los cuatro cortes, que consiste en impedir el acceso de las guerrillas a alimentos, financiación, información de inteligencia y posibilidad de reclutamiento.
Esta estrategia busca el aislamiento de las guerrillas étnicas, pero también deja a los civiles desplazados sin acceso a alimentos y asistencia médica.
Esto es lo que le ocurridó a Katherine, su marido y sus dos hijos cuando estallaron el pasado mayo los combates entre el Ejército birmano y las fuerzas combinadas de las organizaciones étnicas armadas y las milicias civiles en el estado Kayah (Karenni).
Los desplazamientos de decenas de miles de civiles también han ocurrido en otras regiones como Sagaing y Magway y en el estado Chin, en el noroeste del país.
DESTRUCCIÓN DE AYUDA HUMANITARIA
AI también recoge los testimonios de trabajadores humanitarios que cuentan que han visto cómo los soldados birmanos han confiscado ayuda y hasta han quemado más de 80 sacos de arroz y una ambulancia.
"El ejército niega a la población ayuda humanitaria esencial que salva vidas. La asfixia, al privarle de acceso al sustento —las rutas de suministro de alimentos y productos médicos— y amenazar a personal médico cuyo único objetivo es salvar vidas", dijo Emerlynne Gil, directora regional adjunta de Investigación de AI.
El bloqueo de la ayuda ha llevado a algunas ONG a pedir que países como Tailandia e India permita la creación de corredores para entregar a través de la frontera ayuda a los civiles desplazados.
El jefe de la junta militar justifica del golpe de Estado por un supuesto fraude electoral en las elecciones de noviembre de 2020, pese a que los observadores internacionales dieron por buenos los resultados que dieron la victoria abrumadora al partido de Suu Kyi.






