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La Paz, Bolivia.- Bolivia multiplicó por seis la cifra de fallecidos e infectados por coronavirus desde que levantó la cuarentena el 1 de junio y aún no alcanzaba el pico máximo de los contagios, mientras los servicios médicos y funerarios seguían rebasados en la nación andina.
La policía retiró 420 cadáveres de domicilios y vehículos entre el 15 y 20 de julio en cinco de las ciudades más grandes. Un 85 a 90% de esas personas murió con síntomas de COVID-19, según el jefe de la policía anticrimen, Iván Rojas.
La Paz y Cochabamba, en el centro, están reportando más casos.Los servicios médicos tenían dificultades para hacer pruebas a fallecidos, mientras los hospitales están mermados por contagios en su personal, reconoció el asesor del Ministerio de Salud, René Sahonero. Hasta el martes, el país registraba 62.357 positivos y 2.273 fallecidos, casi la misma cantidad de decesos que Argentina que tiene cuatro veces más población que Bolivia.
Mientras los familiares de los fallecidos esperan más de un día un certificado para poder gestionar los entierros, las funerarias no pueden retirar cuerpos porque deben seguir un procedimiento especial si la muerte es por el virus. Semanas atrás varios cuerpos fueron velados en las calles de Cochabamba ante tales demoras.








