Fiscalía marroquí abre investigación sobre las acusaciones de espionaje

Fiscalía marroquí abre investigación sobre las acusaciones de espionaje

RABAT (EFE).- La Fiscalía marroquí ordenó hoy a la Policía Judicial abrir una investigación sobre las acusaciones de espionaje contenidas en los informes aparecidos por el consorcio de medios de comunicación conocido como Forbidden Stories, según los cuales Marruecos espió a numerosas personalidades nacionales y extranjeras mediante el programa Pegasus de la compañía israelí NSO.

En un comunicado emitido esta tarde, la Fiscalía ordena a la Policía Judicial que "determine las circunstancias que rodean la publicación de esas acusaciones y establezca las responsabilidades, así como las consecuencias jurídicas que se desprenden a la luz de los resultados de la investigación". 

Según el informe de Forbidden Stories, publicado por varios periódicos europeos y estadounidenses, entre las personalidades espiadas mediante la infiltración en sus teléfonos móviles están el presidente francés Emmanuel Macron y periodistas y abogados franceses, además de políticos, periodistas y hasta miembros de la familia real marroquí (el propio rey Mohamed VI aparece entre los supuestamente espiados).

La Fiscalía considera que todas esas acusaciones "implican a las instituciones constitucionales nacionales en asuntos que atentan contra los intereses superiores del Reino de Marruecos", y constata además "la recurrencia sistemática que tiene por blanco las instituciones nacionales encargadas de aplicar la ley". 

Marruecos ha sido uno de los países más señalados por el informe publicado por Forbidden Stories, y el comunicado de hoy es el tercero emitido por el país magrebí en solo tres días para negar ese espionaje: hoy mismo, el gobierno calificó de "relatos surrealistas" esas acusaciones, además de quejarse de "una campaña mediática mentirosa, masiva y malintencionada".

En ese comunicado, el gobierno volvió a desafiar a los autores de este reportaje colectivo a "proporcionar la mínima prueba tangible y material" de ese espionaje.

El Ejecutivo marroquí consideró que existe una "voluntad de ciertos medios y ONGs de ponerlo (al país) bajo sus órdenes y su tutela".

Las acusaciones a Marruecos de utilizar el programa Pegasus no son nuevas, y ya Amnistía Internacional publicó en 2020 un informe donde aseguraba que algunos notorios disidentes, como el historiador Maati Monjib o el periodista Omar Radi (actualmente encarcelado) habían sido víctimas de infiltración telefónica, lo que demostraron tras dejar sus teléfonos en manos de expertos del programa Citizen Lab.

Sin embargo, las revelaciones que se van conociendo en los últimos días por parte de Forbidden Stories muestran supuestamente una actividad de espionaje mucho más extensa.