Grupo vinculado a Grace Mugabe, detrás de fallido ataque contra presidente

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El presidente de Zimbabwe, Emmerson Mnangagwa, sospecha que un grupo vinculado a la ex primera dama está detrás de un atentado contra su vida, que dejó un saldo de dos personas muertas y otras 40 heridas el pasado sábado.

En declaraciones a la cadena británica de noticias BBC News, Mnangagwa indicó que sospechaba que el grupo G40, que apoyaba a Grace Mugabe para la presidencia, había llevado a cabo el ataque.

El esposo de Grace, Robert Mugabe, fue removido del poder el año pasado por su propio partido, tras permanecer 37 años al frente de la Presidencia.

En noviembre pasado, cuando se produjo la dimisión, el Ejército había tomado el control del país y tenía al presidente, de 93 años, retenido en su domicilio presidencial, el llamado “Tejado Azul”.

La facción de Mnangagwa, la de los veteranos de la guerra de independencia, acabó protagonizando la intervención militar y forzó la salida de Mugabe.

La sospecha generalizada de que Grace Mugabe pretendía suceder a su esposo como líder del país fue un factor que contribuyó a la transición política y a la intervención del ejército para evitar la llegada de la esposa del expresidente al poder.

Sin embargo, Mnangagwa no acusó directamente a Grace de participar en el atentado contra su vida, pero la describió como alguien que lo había insultado con frecuencia en el pasado.

En su primera entrevista desde el ataque, Mnangagwa le dijo a la BBC que espera que se realicen arrestos en breve. "No sé si fue un individuo, creo que es más amplio que una persona. Creo que esta es una acción política de algunas personas agraviadas", precisó.

Mnangagwa, entonces vicepresidente, y Grace fueron los dos principales candidatos para suceder al anciano Robert Mugabe al frente de Zimbabwe.

La facción que apoyaba a Grace Mugabe era conocida como la Generación 40 o G40.

A pesar del aparente atentado contra su vida, Mnangagwa dijo que Zimbabwe está estable y que los inversores extranjeros no deberían preocuparse.

No habrá medidas de seguridad en todo el país y las elecciones programadas para el próximo mes se llevarán a cabo de manera libre y justa, comentó.

Al respecto, los partidos políticos zimbabuenses se han comprometido a celebrar campañas electorales pacíficas de cara a las elecciones presidenciales de julio, apenas unos días después del ataque con granada contra Mnangagwa.

El acto celebrado para oficializar el compromiso de las formaciones no ha contado, sin embargo, con la presencia de Mnangagwa y del líder del principal partido opositor, el Movimiento por el Cambio Democrático (MDC), Nelson Chamisa.

Pese a su ausencia, 17 partidos y líderes políticos han firmado el compromiso en un acto en la capital, Harare.

Obert Mpofu, secretario de administración del gubernamental Unión Nacional Africana de Zimbabue-Frente Patriótico (ZANU-PF), ha representado a Mnangagwa.

El acto era el primero al que asistía Mnangagwa en la ciudad de Bulawayo, bastión de la oposición, y coincidía con un momento político especialmente delicado para Zimbabue.

El país africano celebrará el 30 de julio las primeras elecciones presidenciales y parlamentarias tras el fin del régimen de Robert Mugabe, apartado del poder en noviembre.

Mnangagwa, de 75 años, ha advertido de que el ataque no impedirá la celebración de dichos comicios, que por primera vez desde 2002 contarán con observadores internacionales. La Unión Europea ya desplegó el pasado sábado a sus enviados por distintas partes del país.