Las mujeres del mundo se movilizan en el 8M

El temor al coronavirus limita marchas en algunos países

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Las movilizaciones por el Día de la Mujer se sucedieron hoy en distintos lugares del mundo, aunque las celebraciones en las calles se han visto afectadas por el coronavirus, pues las manifestaciones se han cancelado en varios países, en particular los más afectados por la epidemia, donde se han prohibido las aglomeraciones para evitar los contagios.

El miedo al COVID-19 amenaza con dejarse notar en las grandes manifestaciones previstas en Europa y América por el 8M, que en los últimos años habían sido cada vez más masivas, después de que se hayan prohibido en Italia, Corea del Sur y Japón, mientras que las autoridades de China e Irán no suelen permitirlas habitualmente.

El América hay grandes manifestaciones en Argentina, Perú, Guatemala, México, Ecuador y Chile. 

Mujeres copan Santiago contra la violencia machista

Cientos de miles de mujeres marcharon este domingo en Santiago de Chile para protestar contra la violencia machista que sufren y espoleadas por el éxito internacional del colectivo feminista chileno de Las Tesis y su performance "Un violador en tu camino".

La convocatoria fue masiva en el centro capitalino con miles de mujeres llegando hasta la plaza Italia durante horas e incorporándose a una manifestación que copó la principal avenida que cruza Santiago.

Mujeres jóvenes sobre todo, pero también adultas y ancianas, acompañadas de sus hijas o amigas, alzaron sus voces para clamar contra la violencia machista, pedir igualdad de derechos y exigir justicia para los culpables de delitos en su contra.

Ni edad ni condición social hacían distinción alguna en la extensa multitud de camisetas moradas y pañuelos verdes distintivos del 8 de marzo y la legalización del aborto, respectivamente.

"Tenemos que hacer fuerza porque tenemos que mostrarnos, de una vez por todas quitar las barreras de la desigualdad en todos los sentidos. Y por las hijas, para enseñarles a ellas desde pequeñas a luchar por sus derechos, por su bienestar, por estar tranquilas, poder salir a cualquier parte", expresó a Efe Yasna Jara, profesora de 43 años.

Junto a ella, su hija Martina Caneo, de 12 años, junto a sus amigas, cantaba y clamaba contra el patriarcado junto al resto de miles de mujeres congregadas.

"Las mujeres deben protestar y dar su opinión porque hay mucha injusticia para las mujeres. No las valoran en el trabajo o las violan sin haber hecho nada. Necesitan sus derechos y marcar sus reglas", dijo.

La marcha se desarrollo de forma pacífica custodiada por al menos 1.100 mujeres Carabineros (policía militarizada) pero en un ambiente muy reivindicativo.

En lo que va de año se han registrado en Chile cinco feminicidios, mientras que 2019 cerró con un total de 46 crímenes, según cifras oficiales.

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el brazo de la ONU para el desarrollo en la región, al menos 3.529 mujeres fueron asesinadas solo en 2018 por razones de género en el continente. 

EUROPA

Italia, el segundo país del mundo con más muertos por el virus (233) detrás de China, celebra el 8 de marzo sólo en los medios de comunicación, con especiales en la prensa y las televisiones, además de en las redes sociales, pues la expansión del coronavirus ha obligado a cancelar todo tipo de reunión, evento o manifestación.

El presidente italiano, Sergio Mattarella, quiso dedicar especialmente la jornada a las mujeres que trabajan "en hospitales, en laboratorios, en la zona roja, para luchar contra el coronavirus" pues muestran "la capacidad ejemplar de soportar grandes cargas de trabajo", dijo en un mensaje por vídeo.

En España, convertida en los últimos años en un referente de la lucha por la igualdad, están convocadas marchas por todo el país, sin que por el momento pueda preverse cómo afectará el temor al coronavirus a las manifestaciones que se esperan masivas durante la tarde en Madrid y Barcelona.

Se han convocado además talleres de educación sexual, rap y bailes y cadenas humanas, en un fecha marcada este año por el debate social y político de la ley de libertad sexual.

El 8M llega a Francia envuelto en la polémica desatada por el reciente premio César al mejor director que se llevó la semana pasada el realizador Roman Polanski , sobre quien pesan varias acusaciones de agresiones sexuales cometidas hace décadas, y el propio ministro de Cultura, Franck Riester, subrayó hoy que el galardón "no podía ser más que un factor de discordia".

A pesar de ello, no se esperan grandes multitudes en la marcha convocada para este domingo, enfrentada además a la amenaza de lluvia y a los temores por el coronavirus.

En Kirguizistán, decenas de participantes fueron detenidas hoy en Biskek por la Policía después de que el acto en el que participaban fuera interrumpido por unos "hombres encapuchados" que atacaron a las mujeres y niños presentes en la concentración, convocada por la organización Bishkek Feminist Initiatives. Entre los arrestados había algunos periodistas.

A pesar de que Rusia fue, hace más de un siglo, uno de los primeros países que conmemoró el Día Internacional de la Mujer, el significado del 8 de marzo ha ido perdiendo, especialmente después de la caída de la URSS, su carácter reivindicativo y hoy no se prevén movilizaciones ni huelgas, aunque sí habrá, como casi todos los años, actos puntuales sobre los derechos de la mujer, organizados en distintas ciudades por activistas y ONG.

ASIA

Además de en Italia, el coronavirus obligó a suspender las habituales manifestaciones del 8M en Corea del Sur y Japón, donde, con motivo del Día de la Mujer, la concentración mensual que lleva a cabo en Tokio el movimiento Flower Demo contra los abusos sexuales se celebrará "online".

En China, y a pesar de la propaganda oficial para dar visibilidad a la labor de las mujeres en la lucha contra la epidemia de coronavirus, no se ha registrado ninguna manifestación que reivindicara una igualdad real, pues Pekín no tolera demostraciones públicas de ideas que no sean las estrictamente promovidas por el régimen comunista.

Pero tampoco trascendieron informaciones sobre manifestaciones feministas en Taiwán ni en Hong Kong, donde los residentes gozan de unas libertades inimaginables para sus vecinos de la China continental y donde también impera la recomendación de evitar aglomeraciones para evitar contagios.

En Irán, desde el triunfo de la Revolución Islámica en 1979, no se celebra el 8 de marzo y pocas mujeres se atreven a reivindicar en este día sus derechos por miedo a ser detenidas. Este año, al temor a los arrestos se ha sumado el coronavirus, que ha causado en el país 194 muertos y mantiene a parte de la población encerrada en sus casas.

En la India, el primer ministro, Narendra Modi, cedió por un día sus cuentas de Twitter, con 53,5 millones de seguidores, o Facebook, con 44,7 millones, para que sirvan de altavoz a causas feministas.

Bajo el lema "Ella nos inspira", utilizaron la cuenta del mandatario indio activistas en la lucha contra la hambruna o el cambio climático, empresarias que buscan impulsar productos tradicionales de sus regiones o jóvenes que padecieron un atentado y muestran su tesón por seguir adelante a pesar de las secuelas.

Mientras, en el vecino Pakistán, unas 300 feministas y unos 2.000 islamistas compitieron en las calles de Islamabad con eslóganes opuestos como "mi cuerpo, mi elección" y "el cuerpo es de Alá, la decisión es de Alá" entre una fuerte presencia policial, tras una semana de amenazas contra la manifestación de 8-M en el país.

En Manila, unas 300 mujeres bloquearon algunas calles y quemaron una efigie del presidente filipino, Rodrigo Duterte, al que acusan de misógino por sus repetidos comentarios sexistas, incluidas bromas sobre violaciones, según el portal Rappler.

Cientos de mujeres, en este caso acompañadas por hombres también, se manifestaron en Yakarta con pancartas que pedían leyes contra la violencia doméstica y lemas como: "Odiamos al patriarcado, pero no a los hombres".

En Australia, las mujeres suelen salir el día 7 para celebrar el Día de la Mujer y ayer desfilaron por Sidney grupos femeninos con mensajes a favor del aborto legal y la igualdad de oportunidades, mientras que este domingo, la cantante estadounidense Katy Perry lució un vestido morado con el símbolo femenino para reivindicar este día en un concierto con motivo de la final de críquet femenino entre Australia e India.

ÁFRICA

En Kenia, las feministas han decidido prescindir de una marcha nacional para llevarse la reivindicación a los barrios más humildes, con un acto en el asentamiento informal de Kibera (Nairobi) en el que un centenar de mujeres han bailado, movido el culo, cantado y escuchado sobre las opresiones, discriminaciones y violencias que sufren las mujeres kenianas.

"Queríamos juntarnos, apreciar que somos mujeres, generar colectividad, solidaridad y ser felices y tener alegría porque la alegría es una forma de resistencia para nosotras", relató a Efe la fundadora del movimiento social "Feminists in Kenya", Vivianne Ouya.

"Todos los días, las mujeres de Kibera son violadas", comenzó, micrófono en mano, la presentadora del acto, Editar Ochieng, que ha llamado a "politizar todo": "vamos a ser políticas porque el futuro es feminista", dijo antes de explicar en suajili, para que toda las mujeres del público entendiesen, lo que sus compañeras hacían en favor de trabajos remunerados, educación sexual, participación política y violencia cero.

En el resto del continente también se han realizado actos pequeños, que, aunque no multitudinarios, comienzan a generar conciencia feminista en países donde las diferencias de género están entre las más grandes del mundo. 

La policía carga con gas lacrimógeno contra feministas en Estambul

La policía antidisturbios turca ha intervenido hoy con gases lacrimógenos y cargas contra una marcha feminista del 8 de Marzo que pretendía manifestarse en la céntrica calle Istiklal de Estambul, tradicional lugar de concentraciones cívicas pero desde hace años cerrado a toda marcha reivindicativa.

Desde el mediodía, los agentes habían rodeado tanto la propia avenida peatonal como la adyacente plaza Taksim con vallas metálicas e impedían el acceso para evitar que grupos feministas desplegaran pancartas en esta zona.

Más de 5.000 activistas se reunieron en una calle cercana sobre las 18.00 GMT, pero una hora más tarde marcharon hacia Istiklal, derribando una valla, a lo que la policía respondió con cargas, gas y forcejeos para empujar al grupo nuevamente calle abajo, según constató Efe.

Entre los eslóganes, aparte de la pancarta de "Lucha feminista contra el patriarcado" destacaban mensajes contra el matrimonio de menores, contra la obligación de cuidar de marido, casa y niños, y de solidaridad con las mujeres inmigrantes.

En la marcha se hallaban destacadas diputadas del partido socialdemócrata CHP y del izquierdista HDP, ambos en la oposición.

A media tarde habían tenido lugar otras dos concentraciones feministas en sendos barrios de Estambul, previamente autorizadas por el ministerio turco del Interior, que terminaron sin incidentes.

Sin embargo, el Gobierno ha insistido que no permitirá el acceso de las activistas a la calle Istiklal, donde se celebró aún el año pasado, si bien entre fuertes medidas policiales, ni a Taksim, plaza emblemática para la izquierda turca, que lleva desde 2013 vetada a toda marcha de protesta.

Pero la prohibición no ha desalentado a las activistas, entre cuyos lemas sobresale "La calle es nuestra" y "Nunca cederemos la calle a los hombres".

En numerosas ciudades del países se han producido marchas feministas sin que se hayan registrado incidentes.

Unas 6 mil personas se manifiestan en Bruselas

Unas 6.300 personas, según cálculos de la policía, se manifestaron este domingo en Bruselas en el acto central de los programados por el Día de la Mujer en Bélgica para reivindicar la igualdad de género.

El acto, convocado por asociaciones como La Marche Mondiale des Femmes Belgique en la estación central de Bruselas, se desarrolló en un ambiente festivo y reivindicativo, pese a la lluvia y la incertidumbre por la crisis del coronavirus, que suma 200 casos en Bélgica tras 31 nuevas infecciones anunciadas este domingo.

Entre coros de "Stop al sexismo" o "Solidaridad con las mujeres de todo el mundo" y pancartas donde podía leerse "Violencias sexistas, sistema cómplice" o "mujeres, vida y libertad", el cortejo desfiló por el centro de la ciudad un año después de que la edición de 2019 supusiera la primera jornada de huelga feminista de la historia del país.

En esta ocasión, La asociación Collecti.e.f 8 maars mantiene su llamada al paro de las mujeres este 8 de marzo para quienes trabajen el fin de semana pero, al ser domingo, extiende la convocatoria al lunes bajo el lema "Paramos todas, paramos todo, paramos en todas partes".

La primera ministra en funciones y primera jefa de Gobierno de la historia de Bélgica, Sophie Wilmès, así como las instituciones europeas con sede en Bruselas también se sumaron también en el Día Internacional de la Mujer a la reivindicación de los derechos en igualdad de condiciones para esa mitad de la población.

"Las mujeres están mejor representadas en posiciones de liderazgo actualmente. Pero aún queda mucho para hacer por la igualdad de género", declaró a través de su cuenta de Twitter la presidenta de la Comisión Europea, la conservadora alemana Ursula von der Leyen, quien el pasado diciembre se convirtió en la primera mujer en la historia al frente del Ejecutivo comunitario.

El presidente del Parlamento Italiano, el socialdemócrata italiano David Sassoli, también pidió "redoblar los esfuerzos" para garantizar que "ninguna mujer o niña es objeto de discriminación, de violencia o de exclusión".

"Debemos llevar la transición verde por un planeta sano y un nuevo mundo digital, sin dejar a nadie atrás. Todas las mujeres deben de ser agentes del cambio. Es tiempo de pasar de las palabras a los actos", dijo a través de un comunicado. 

Las feministas desafían las amenazas y las piedras en Pakistán

Con canciones y en un ambiente festivo unas 500 mujeres y hombres se manifestaron hoy en Islamabad, a pocos metros de una protesta islamista que expresaba su oposición al feminismo con amenazas y una breve lluvia de piedras, que dejó tres heridos leves.

Con el eslogan "Mi cuerpo, mi elección", la Marcha Aurat (mujer, en urdu) ha levantado ampollas en Pakistán desde su inicio en 2018, pero este año los sectores más misóginos de la sociedad habían multiplicado sus amenazas contra las feministas, una situación que se tradujo hoy en una demostración de fuerza de los islamistas, superando en número a sus rivales.

Ignorando las amenazas, chicas jóvenes, abuelas o padres con sus hijas marcharon en el Club de Prensa de Islamabad, lugar habitual de manifestaciones, entre canciones y redobles de tambores.

"Tendremos independencia, es nuestro derecho", resonó en las calles capitalinas, acompañado de una pancarta con forma de paquete de cigarrillos que decía "El patriarcado mata".

"Hemos sufrido muchas amenazas que decían que esta protesta es anti islámica. Pero en realidad no se han leído nuestras demandas", dijo a Efe Maria Malik, una de las organizadoras.

La joven explicó que sus peticiones hacen referencia a cuestiones de educación, sanidad e igualdad, "cosas que cualquier Constitución de cualquier país apoya".

A pocos metros de la Marcha Aurat, separados por varios cordones de Policías antidisturbios y una tela, un millar de personas, la mayoría mujeres con solo los ojos a la vista bajo su ropa tradicional, defendían el islam, con sus propios cantos y una formación casi militar.

"El cuerpo es de Alá, la decisión es de Alá", rezaba un póster como respuesta al eslogan feminista, o "Anti feminismo", se leía en otro de color rosa.

Las feministas "quieren librase del islam, no están pidiendo derechos para los mujeres", dijo a Efe Bint e Azwar, profesora y portavoz de la madrasa femenina Jamia Hafsa, conocida por su radicalismo.

Tras un par de horas de pacífica convivencia, el grupo islamista comenzó a lanzar piedras contra la marcha femenina, un incidente que se prolongó durante 10 minutos y dejó tres heridos leves, dijo a Efe el policía Rana Hussain, presente en la protesta.

Por la mañana se produjo otra manifestación islamista contra la Marcha Aurat, con al menos otro millar de participantes.

A lo largo del país se celebraron también marchas de mujeres en ciudades como Karachi (sur), con un par de millares de asistentes, o Lahore (este).

Las marchas se celebraron tras una semana de amenazas islamistas, a lo que se sumó la denuncia de la marcha femenina ante dos tribunales, insultos en televisión contra mujeres y comentarios machistas de parlamentarios.

En Pakistán las mujeres sufren altos niveles de violencia, como violaciones, asesinatos o secuestros, según el informe sobre los derechos humanos en Asia de Amnistía Internacional (AI).