Partidos chiíes acusan a grupo cristiano de ataque a sus seguidores en Beirut

Partidos chiíes acusan a grupo cristiano de ataque a sus seguidores en Beirut
Foto: EFE

BEIRUT, Líbano (EFE).- Los partidos chiíes Amal y Hizbulá han acusado a "grupos" de la formación cristiana Fuerzas Libanesas del tiroteo sufrido hoy por sus seguidores cuando se dirigían a una protesta en Beirut, un ataque que ha desencadenado enfrentamientos armados con al menos seis muertos en plena capital del Líbano. 

"Los participantes fueron objeto de un ataque armado por parte de grupos del partido Fuerzas Libanesas, que se desplegaron por barrios adyacentes y en los tejados de los edificios para llevar a cabo operaciones directas de francotirador", indicaron ambos partidos chííes en un comunicado de sus cúpulas. 

La autoría del tiroteo no ha sido atribuida oficialmente a ningún grupo, pese a las acusaciones de los dos aliados chiíes contra "grupos" vinculados a las Fuerzas Libanesas, el segundo bloque cristiano del Parlamento libanés y una antigua milicia que operó durante la guerra civil (1975-1990), en la que las diferentes sectas del país árabe se enfrentaron. 

"Hizbulá y Amal condenan y denuncian este acto criminal e intencionado que golpea la estabilidad y la paz civil, y llaman al Ejército y a las fuerzas de seguridad a asumir sus responsabilidades a la hora de restaurar la normalidad y arrestar a los perpetradores de los asesinatos", señalen en la nota. 

Por su parte, el líder de las Fuerzas Libanesas, Samir Geagea, condenó los disturbios en su cuenta de Twitter y culpó de lo ocurrido a la existencia "generalizada" de armas en el Líbano, "que amenaza a los ciudadanos a todas horas y en todas partes". 

Tras el tiroteo contra los manifestantes, hombres armados presuntamente afiliados a Amal se enzarzaron en fuertes choques con otros grupos en la misma zona, dejando un saldo total de al menos seis muertos y una treintena de heridos, según el último balance ofrecido por la Cruz Roja libanesa. 

Los manifestantes atacados se dirigían a una protesta para pedir el cese del magistrado Tarek Bitar, que investiga la deflagración que en agosto de 2020 causó más de 200 muertos y 6,500 en Beirut y en la que varios ex altos cargos de Amal son sospechosos de negligencia. 

El predecesor de Bitar fue destituido a principios de año tras una demanda de ex altos cargos sospechosos en este caso con grandes implicaciones políticas.