Policía francesa rechaza acusaciones de racismo en sus filas

Policía francesa rechaza acusaciones de racismo en sus filas

  Violando la prohibición de realizar concentraciones masivas, la policía francesa marchó el viernes por la parisina Avenida de los Campos Elíseos para demostrar su rechazo a los nuevos límites impuestos por el gobierno a las tácticas de arresto y las acusaciones de racismo en sus filas.

Francia anunció la prohibición de la técnica policial de aferrar a los detenidos por el cuello como parte de la campaña del gobierno contra la brutalidad de las fuerzas del orden y el racismo en medio de las protestas globales por la muerte de George Floyd en Estados Unidos, pero sobre todo, la policía rechaza que exista el racismo arraigado en sus filas.

El ministro del Interior, Christophe Castaner, dijo días atrás que cualquier "sospecha fuerte" de racismo sería sancionada, al investigar declaraciones racistas aparecidas en grupos cerrados para la policía en Facebook y WhatsApp.

La marcha del viernes fue pequeña pero ruidosa, con bocinazos, banderas y humo azul bajo cielos lluviosos. Los agentes marchaban muy juntos y no había mascarillas a la vista. En tanto, la policía anunció que las marchas contra la brutalidad policial previstas para el fin de semana estaban prohibidas debido a la pandemia.

La marcha llegó sin impedimentos al ministerio del Interior, junto al palacio presidencial, rodeado de barricadas desde las protestas de chalecos amarillos de 2018 que solían terminar con violencia. Los guardias uniformados no intervinieron. Tras un minuto de silencio por los policías muertos, cantaron el himno nacional, escucharon un discurso breve y se dispersaron.