Ciudad de México.- La familia de Mauricio, un menor de cinco años de edad, espera la época invernal para visitar el Valle del Tezontle, un parque ecológico que está a 45 minutos de camino hacia la cima del cerro del Ajusco. En este lugar no hay señal de celular ni transporte público; sólo comercios que venden café caliente.
Este lunes los pobladores de Santo Tomás Ajusco, en Tlalpan, durmieron a menos cuatro grados centígrados. Por la mañana, alrededor de las 5:00 horas, los árboles de la carretera tenían sus hojas escarchadas. El aguanieve, duró todo el día porque la temperatura no rebasó los ocho grados; aún con los rayos del sol.
Desde muy temprano, las familias que viven cerca del conjunto de parques ecológicos suben a sus autos para dirigirse hacia el Valle de Tezontle, jugar con el hielo o quitárselo a las hojas de los árboles; como Mauricio y sus papás, quienes rompieron el hielo de los árboles y caminaron por el valle.
Los pobladores del Ajusco aseguran que hasta este punto llegan turistas para ver “la nieve”, pero si no conocen la zona pueden perderse. Una vez arriba, en el Valle del Tezontle, los pobladores toman fotos entre las ramas de los pinos; y los niños juegan con el hielo.









