En 2017, el Gobierno de Miguel Mancera presumió haber revisado con "rayos x" la Línea 12

En 2017, el Gobierno de Miguel Mancera presumió haber revisado con "rayos x" la Línea 12
Miguel Mancera / Archivo

El tramo que comprende las estaciones Olivos-Nopalera de la Línea 12 del Metro recibió mantenimiento en la recta final del Gobierno de Miguel Ángel Mancera Espinosa (2012-2018) a raíz del sismo de septiembre de 2017 que sacudió a la capital.

En total, se destinaron 15 millones de pesos para reforzar la columna 69, la trabe 41 y las curvas 11 y 12 de la llamada "línea dorada", incluso el entonces director del Metro, Jorge Gaviño, aseguró en ese entonces que se revisaron con "rayos x" y "ultrasonido" "todas las columnas" para revisar las condiciones "de todas las estructuras".

El trayecto afectado reabrió en enero de 2018 con la intervención de las empresas Carso, Construcción de Obras para el Transporte, Colinas de Buen, T.S.O y Systra, que participaron en la construcción de la ruta. Jorge Gaviño —quien ahora busca reelegirse en el Congreso de la Ciudad de México— aseguró que la Línea 12 sería desde entonces objeto de mantenimiento permanente e indicó que en la rehabilitación se sustituyó el acero "por uno más fuerte en las líneas, precisamente para que tenga más durabilidad toda la estructura". 

Pese a estos trabajos, las fallas persistieron. Los vecinos denunciaron hace medio año, en octubre de 2020, un desnivel en el tramo elevado y manifestaron su temor de un colapso, una situación que se volvió realidad la noche del lunes 3 de mayo cuando un tren circulaba entre las estaciones Olivos y Tezonco. Se trata del percance más grave que ha tenido esta construcción inaugurada en octubre de 2012. Las autoridades han reportado una veintena de fallecidos y más de 70 heridos.

Vecinos que acudieron a la zona del accidente dijeron a SinEmbargo cómo la estructura colapsada se veía deteriorada desde hace tiempo. "Los accidentes los paga el pueblo. Diario uno ve cómo están las condiciones del Metro, pero hay que usarlo para trabajar", comentó una señora.

Don Saúl, quien acudió al área de prensa desde muy temprano, expectante a lo que pase con el tren partido en dos, expresó lo mismo: "la estructura ya se veía mal". A la pregunta de "¿desde hace cuándo?", se limitó a decir: "uuuh". Y agregó: "aquí puedes tomar el Metro o sino un microbús en el que te pueden asaltar. Sino un coche, pero te toca el trafical".

Pero no sólo los usuarios de esa Línea 12 alertaron sobre las fallas, también los trabajadores del Metro lo hicieron. Así lo confirmó a SinEmbargo Yadira Ferreira Martín del Campo, secretaria del Exterior del Sindicato Democrático Independiente de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo (STC) Metro.

"Habíamos denunciado una falta de mantenimiento en esta línea del Metro y en otras, era una bomba de tiempo para que empezaran a pasar accidentes por la falta de mantenimiento y el recurso que se estaba desviando a otros lados", mencionó.

Sobre las afectaciones en la Línea 12 que se agravaron por el sismo de 2017, Ferreira mencionó que esta línea tuvo errores de construcción desde un inicio y que el sismo sólo las agravó. "Por ejemplo, la Línea 4 es casi en su totalidad elevada y en ningún momento ha tenido este tipo de fallas a pesar de que hay muchos hundimientos sobre la calzada que corre".

"Lo denunciamos hace dos años toda esta situación cuando llegó esta administración", agregó. 

La Jefa de Gobierno ha anunciado este martes que solicitará un peritaje internacional para averiguar las causas de este accidente. "Estamos buscando una empresa internacional con certificado tanto en metro como en asuntos estructurales para que haga un peritaje técnico externo y poder llegar a las causas de este lamentable incidente", declaró Claudia Sheinbaum.

En tanto, el Canciller mexicano, Marcelo Ebrard, quien era Jefe de Gobierno de la capital durante la construcción e inauguración de esta obra, indicó que estará sujeto a lo que determinen las autoridades.

UNA LÍNEA MARCADA POR TROPIEZOS

La Línea 12 ha estado rodeada de polémica desde su inicio. La construcción se finalizó el 30 de octubre de 2012, pero se clausuró en marzo de 2014 por fallas y se reabrió de octubre a noviembre, en varios tramos, en 2015, durante el Gobierno de Miguel Ángel Mancera, quien emprendió acciones contra su antecesor y entonces compañero de partido, Marcelo Ebrard, quien tras acudir a la Cámara de Diputados en 2015 redujo sus apariciones públicas hasta dejar el país.

Desde entonces, la obra ha estado plagada de observaciones por parte de la Auditoría Superior de la Federación (ASF), instancia que ha fiscalizado la obra debido a que fue construida con recursos del Gobierno Federal.

Los más recientes hallazgos, en el Informe de la Cuenta Pública de 2019 refieren que luego de una visita realizada por personal de Secretaría de Obras y Servicios y de la ASF "se observaron escurrimientos en las columnas centrales y en la en la bóveda, de la Estación Álvaro Obregón y en el intertramo Observatorio-Valentín Campa y en la Lumbrera Barranquilla".

Además, señala la Auditoría, se detectó mala calidad en los trabajos en la Estación Álvaro Obregón, "a que el acabado de la bóveda de concreto no tienen el tipo espejo, en una longitud de 163 metros, cuyo costo de los trabajos representan montos de 25,685.9 miles de pesos y de 5,945.0 miles de pesos, respectivamente".

MÁS IRREGULARIDADES 

Las cifras oficiales del Metro indican también recortes presupuestarios continuos y una serie de irregularidades no solventadas  del periodo 2015-2018 por al menos 29 millones 314 mil 112.35 pesos, de acuerdo con la ASF.

De acuerdo con datos del Gobierno capitalino, entre 2015 y 2020 los ingresos del STC Metro —como proporción del presupuesto neto de la Ciudad de México— cayeron 29.3 por ciento real. El impacto de los recortes se agrava si se considera que en los últimos siete años, de acuerdo con información de la ASF, uno de cada 68 pesos invertidos y auditados del STC Metro fue irregular.

En la lista de probables daños a la Hacienda Pública Federal detectados en el manejo de los recursos del Metro están pagos excesivos, duplicados o injustificados, así como erogaciones indebidas y/o montos pendientes de recuperar por las tesorerías estatal o federal, además de bienes que aunque fueron adquiridos no fueron encontrados.

Una buena parte de las irregularidades no solventadas durante las administraciones de Joel Ortega Cuevas (2012-2015), Jorge Gaviño Ambriz (2015-2018), Jorge Jiménez Alcaraz (2018) y la actual directora del STC Metro, Florencia Serranía Soto, tiene que ver con las obras de ampliación de la Línea 12 que corre de Tláhuac a Mixcoac.

La Línea 12 fue construida durante el mandato (2006-2012) de Marcelo Ebrard Casaubon, siendo inaugurada en octubre de 2012. Sin embargo, debido a errores de diseño, planeación y construcción, el servicio de las estaciones entre Tláhuac y Culhuacán de la Línea 12 fue suspendido en marzo de 2014 y restaurado en su totalidad más de 1.8 años después, en noviembre de 2015.

Debido al alcance del problema, pues se trata de un hecho de tracto sucesivo o con efectos continuos, las irregularidades en la Línea 12 figuraron en las auditorías del Gobierno federal que corresponden a los ejercicios fiscales 2015, 2016 y 2018.

En ese periodo, la ASF reportó 17 millones 965 mil 802.35 pesos pendientes de aclaración, tal y como consta en las auditorías 15-A-09000-04-0743743-DS-GF, 16-A-09000-04-0717 717-DS-GF y 2018-A-09000-22-0691-2019 691-DS-GF.

Hace dos años, la ASF determinó un probable daño al erario público por 130 mil 499.72 pesos en las obras de ampliación de la Línea 12 del STC Metro, ya que el Gobierno de la Ciudad de México autorizó "pagos en demasía" con cargo a un contrato de obra pública ligado a tres empresas: Promotora y Desarrolladora Mexicana, Proacon México y Desarrollo de Terracerías.

Las irregularidades se debieron a las "diferencias de volúmenes" entre lo pagado por el Gobierno capitalino y lo "cuantificado en planos y generadores por la ASF", con respecto a los servicios de suministro, fabricación y colocación de concreto lanzado y de fibras de acero.

Ese mismo año, en 2018, la ASF determinó que además de los problemas de construcción de la Línea 12 por falta de cumplimiento del proyecto ejecutivo, el Gobierno capitalino había estado abonando a los sobrecostos de las reparaciones por errores propios, de modo que no estaba administrando los recursos de la Línea 12 "conforme a criterios de eficiencia, eficacia y economía, puesto que no se han cumplido los objetivos para los que se destinaron".

Años antes, entre 2015 y 2016, el órgano fiscalizador encontró irregularidades no solventadas por 17 millones 835 mil 302.63 pesos, sin considerar la suman de pérdidas por los "rendimientos financieros generados desde la fecha de pago hasta la de su recuperación".

Entre las anomalías detectadas figuraron "pagos duplicados", pagos de conceptos innecesarios y "pagos indebidos" en los procesos de planeación y construcción de obra pública, además de irregularidades por falta de acreditación de servicios supuestamente pagados y diferencias entre los recursos recibidos y reportados como ejercidos.