Se rompe la tensa calma en Guerrero

Chilpancingo, Gro.- La comunidad de Chilpanchingo intentó retomar este miércoles la cotidianidad tras días de ataques, asesinatos y bloqueos. Así ocurrió durante las primeras horas, pero la quema de una camioneta de servicio de mudanza con todo y chofer dentro, en el municipio de Tixtla, volvió a alertar a todos.
Transportistas de las rutas a la comunidad de Petaquillas, Colotlipa, Quechultenango, hacia los municipios de Juan R. Escudero y Tixtla suspendieron el servicio en cuanto se supo del asesinato contra otro chofer.
Chilpancingo amaneció con la mayoría de los taxis y urvan circulando, los comercios abrieron. En el zócalo se sentaron nuevamente las familias, el Mercado Baltazar R. Leyva Mancilla lució lleno. Las escuelas reanudaron clases, la burocracia regresó a sus escritorios. Los periódicos llegaron a los kioscos. Los ambulantes invadieron de nuevo las banquetas.
Casi todos querían volver a las calles y no era para menos, fueron casi tres días de encierro, violencia, zozobra, miedo y sin descanso. La necesidad por seguir su rutina era tal, que ni los asesinatos del exregidor del PRD, Óscar Garibay Valdez y del exdirector de la Juventud, Iván Domínguez, ocurridos la noche del martes, detuvo a la población.
Garibay Valdez y Domínguez eran primos, formaron parte del anterior gobierno del perredista Antonio Gaspar Beltrán.
no te pierdas estas noticias






