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A VER SI NO ES OTRA VACILADA

Por Juan José Rodríguez

Abril 15, 2021 03:00 a.m.

A

Esta última ronda de señales admonitorias que le están llegando a Ricardo Gallardo Cardona y sus clanes político y familiar me siguen pareciendo mensajes en el sentido de algo así como “ya bájate de la candidatura o te bajamos nosotros”. Mientras se dilucida de que se trata realmente, lo cierto es que conforme se ha dejado pasar el tiempo el impacto de una eventualidad semejante tendría ahora múltiples impactos y daños colaterales. Si El Pollo cae, varias candidaturas que son más gallardistas que partidistas quedarían bailando.

La posibilidad de que en algún momento las autoridades federales actuaran en contra del clan Gallardo por las múltiples denuncias en su contra, vinculadas con desvío de recursos públicos, operaciones de lavado de dinero, evasión fiscal y uso de empresas fachada, adquirió algún viso de seriedad hace seis meses, y de entonces acá el asunto ha ido dando tumbos.

En octubre pasado, el titular de la Unidad de Inteligencia Financiera, Santiago Nieto Castillo, vino a San Luis a firmar un convenio de colaboración con el Gobierno del Estado. Tanto en reunión privada con el gobernador Juan Manuel Carreras y varios de sus colaboradores como minutos más tarde en rueda de prensa, el funcionario federal informó que la dependencia a su cargo estaba investigando a dos actores políticos potosinos (Ricardo Gallardo Cardona y José Luis Romero Calzada) y varias empresas vinculadas con Gallardo. Luego del revelador informe, no pasó nada.

Al arrancar el año y convertirse El Pollo Gallardo en candidato a gobernador por un partido aliado de Morena y la 4T, pareció que no habría ninguna actuación judicial en su contra. Y aunque algunos columnistas importantes como Roberto Rock, Raúl Rodríguez Cortés, Salvador García Soto y diversos medios impresos y electrónicos intermitentemente sacaban a relucir que había investigaciones y denuncias en contra suya, no pasaban de ser rumores.

Comenzando febrero, alguna instancia federal (que por la naturaleza de la información difundida solo podría ser la propia UIF, la Fiscalía General de la República o alguna oficina de Palacio Nacional) filtró un avance importante en las indagatorias contra el gallardísmo, y por primera vez se mencionó una cifra concreta del monto documentado de posibles desvíos: 730 millones de pesos. Tampoco pasó nada. 

El martes 2 de marzo, en la sala “Gral. Ignacio Zaragoza” del edificio XII de Palacio Nacional, se celebró una reunión del gabinete de seguridad federal para abordar temas potosinos. A esa reunión asistieron Santiago Nieto Castillo, integrante del organismo, y el gobernador Carreras, como invitado. Minutos después de concluir la reunión, el titular de la UIF difundió un tuit diciendo que acaba de comentar con el mandatario potosino los casos de posibles operaciones financieras sospechosas detectados por la dependencia a su cargo en territorio potosino. El tema se lo sacudió JMC con un muletazo que ni Manolete: Es asunto federal. Obvio, tampoco pasó nada.

Pero algo se removió en el fondo, porque días más tarde, el 12 de marzo, todos los senadores y diputados federales del Verde y del PT, suscribieron un desplegado defendiendo ardorosamente a su candidato a gobernador en San Luis Potosí. Llamó la atención que en el texto se aludiera de manera particularizada a las autoridades estatales, como si en ellas vieran su mayor amenaza. Extraño, pero nuevamente no pasó nada.

Algo seguía ocurriendo entre telones, porque una semana más tarde El Pollo subió a sus redes un críptico mensaje: “En esta contienda vendrán obstáculos de quienes no quieren perder sus privilegios, pero los superaremos como no nos dejamos arrodillar en 2015. Tenemos el coraje y unidos somos más fuertes que nunca”. Siguió sin pasar nada.

Apenas este lunes, sin que pareciera venir mucho al caso, Gallardo Cardona grabó en las oficinas del PVEM un mensaje de casi 4 minutos, de tonalidad sombría y con cara de aflicción, en el que entre otras cosas dice que “hace ya algunos años intentaron quitarnos un sueño, el sueño de ver que existía mucha pobreza en San Luis y que íbamos a acabar con esa pobreza”. Luego añade: “Quiero decirles que se van a venir muchas campañas negras; están preparando la guerra sucia fuerte, los panistas, los priistas, incluso uno que otro despistado priista que está en Morena. Van a atiborrarnos de guerra sucia”. 

Dice también que “No vamos a permitir guerras sucias; del tamaño de las guerras sucias van (sic) a ser el tamaño de las propuestas que vamos a tener en San Luis Potosí. Con esto quiero dejar muy claro que cualquier guerra sucia que emprendan los contrincantes nos van a hacer lo que el viento a Juárez”. Antes de despedirse, anuncia que en los próximos días estará nombrando una “Comisión de la Verdad”, que, dijo, “estará al tanto y mostrará al pueblo de San Luis Potosí todas las corruptelas de 30 años en los gobiernos. No va a parar este movimiento; este movimiento está más fuerte que nunca…”.

SURGEN PISTAS

Dicho mensaje adquirió pleno sentido la noche del martes, cuando en una entrevista para el portal político de la revista Expansión, luego de insistir en la importancia de impedir la llegada de dinero sucio a las campañas electorales, Santiago Nieto informó que recientemente la UIF a su cargo había presentado denuncias ante la Fiscalía General de la República y de la Fiscalía Anticorrupción por “un caso de corrupción política dentro de las campañas en San Luis Potosí”. No dio nombres, pero puntualizó que se había detectado una empresa fachada que pagaba sueldos y salarios a personas relacionadas con candidaturas a cargo de elección popular.

En lo que a Servidor le parece una “acción concertada”, ayer miércoles el columnista Salvador García Soto, de El Universal, publicó que “Con base en las dos denuncias que presentó ante la Fiscalía General de la República y la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción en contra de José Ricardo Gallardo Cardona y su padre Ricardo Gallardo Juárez, la Unidad de Inteligencia Financiera solicitará en las próximas horas el congelamiento de cuentas de unas 20 empresas vinculadas al candidato del Partido Verde Ecologista de México a la gubernatura de San Luis Potosí y a su familia que se consideran empresas fachada, y notificará oficialmente al INE de la existencia de irregularidades financieras detectadas que han dado pie a investigaciones que involucran al candidato verde en presuntos delitos como operaciones con recursos de procedencia ilícita, desvío de recursos públicos y financiamiento al terrorismo por transferencias detectadas a personajes ligadas a la delincuencia organizada” (énfasis del original).

A continuación, García Soto dedica todo el espacio principal de su extensa columna al tema, aportando diversos datos y cifras, y señalando tener en su poder documentos que difícilmente podrían tener un origen distinto a las fiscalías mencionadas, a la propia UIF o alguna oficina de Palacio Nacional. Retoma el tema de los 730 millones de pesos como total detectado en desvíos atribuibles a los Gallardo. Además, enlista la veintena de empresas involucradas, y advierte que todas ellas “aparecen en la lista que la UIF entregará al INE esta misma semana como empresas fachada, en un intento de acuerdo para definir modelos de riesgo en el caso de esta candidatura del PVEM en San Luis Potosí y en otros casos que aparecen mencionados en investigaciones por corrupción política “. 

Respecto de lo señalado por García Soto, es oportuno comentar que a diferencia de las fiscalías, donde los asuntos caminan muy lento o de plano se congelan, el INE es obligadamente veloz en sus trámites, sobre todo en tiempos electorales, cuando por ley todos los días y todas las horas son hábiles. Si es verdad que ya están o estarán pronto en sus manos las indagatorias de la UIF que involucran a los Gallardo, podría haber consecuencias en el corto plazo.

Decía al principio que conforme ha pasado tiempo han aumentado exponencialmente las posibilidades de daños colaterales múltiples. Me refiero a que en la eventualidad de que Gallardo Cardona y sus clanes fueran llevados ante la justicia, qué pasaría con tantas candidaturas que son más de ellos que de los partidos que las postulan. ¿Seguirían como si nada Sonia, Héctor Serrano, Leonel, Hernández Villafuerte, Leonor Noyola, J. Guadalupe Torres, El Chiquis, y tantos otros?

No sería sensato dar por hecho que Gallardo Cardona abandonará, de un modo u otro, la candidatura, pero en esta ultima ronda de mensajes parece haber más consistencia que en las ocasiones anteriores. Falta poco para saber en qué acaba esto.

COMPRIMIDOS

Ojalá la madre naturaleza se compadeciera de nosotros e hiciera que lo gandalla y lo despreciable dolieran. Sería placentero ver a El Mijis y a Salgado Macedonio lanzando gemidos todo el día y toda la noche. Además, seguro que bajaría drásticamente el número de esta clase de especímenes por los que le huyeran al sufrimiento. Por lo pronto lo cierto es que el INE nos da una de cal y otra de arena. Se traga la rueda de molino de que el chavo banda es indígena, al mismo tiempo que exhibe tamaños y ratifica la sanción contra el energúmeno guerrerense (tampoco hay que hacer mucha fiesta, lo más seguro es que el tribunal electoral le corrija la plana).

Por cierto, hasta donde la memoria me alcanza, ésta es la primera vez que hay un paisano en el Consejo General del INE y de su antecesor el IFE. Si la presencia ahí de Martín Faz Mora no alcanza para corregir el entuerto burlón de El Mijis, de poco nos servirá a los potosinos su ascenso. Sé bien que no es una responsabilidad personal suya, pero ni modo que algo le impida hacer notar al área correspondiente semejante despropósito.

Buen lance de Octavio Pedroza al añadir a su “3 de 3” (declaraciones Patrimonial, Fiscal y de Intereses) los resultados de un análisis toxicológico y una carta de no antecedentes penales, que antes era obligatoria pero ya no. Si gana la elección y logra entenderse con el Congreso que le toque, podría avanzar en lo que venimos proponiendo en este espacio desde hace muchos años: que los aspirantes a cargos de elección se sometan, como mínimo, a un examen psicométrico y al polígrafo, igual que a análisis antidoping. Con eso bastaría para dejar fuera de la competencia a cada ejemplar. Estoy seguro de que ni El Tecmol ni Adrián pasan los tres.

Hasta el próximo jueves.

Ante el rumor de que el hasta hace días Subsecretario de Gobierno Ulises Valencia se incorporaba al equipo de la doctora, optamos por preguntárselo directamente vía WhatsApp. Sus respuestas fueron tan evasivas que me quedo con la impresión de que ahí va a andar si no es que ya anda. Cada quién.