Chocolates inseguros

“Venta de autos en México 

baja 1.5% en marzo, 

el más bajo desde el 2105”.

INEGI

Probablemente Usted estimado lector, conoce a alguien que tiene un vehículo de los llamados chocolates o ilegales, o Usted mismo conduce uno. No hay de qué preocuparse, forma parte de los casi seis millones de autos extranjeros de los cuales no existe información de quien los posee, hasta ahora. 

Ya que la semana pasada el Presidente de la República, público un Decreto por el que se prorroga el diverso por el que se regula la importación definitiva de vehículos usados, hasta el 31 de diciembre de este año, con el objeto de regular la importación definitiva de vehículos usados de procedencia extranjera.

Es que mire, en el Tratado de Libre Comercio se establecía que a partir del 1º de enero de 2009 y gradualmente hasta el año 2019, México no podría adoptar ni mantener una prohibición o restricción a la importación de vehículos originarios usados, provenientes del territorio de Canadá o de los Estados Unidos de América, en función del año modelo de antigüedad de los vehículos y, a su vez, el propio Tratado, preveía una desgravación progresiva de aranceles a bienes originarios, incluidos los vehículos usados.

¿Qué paso?  Pues como muchas políticas públicas que al parecer tienen un fin loable, terminan siendo un botín para algunos y verdaderas mafias organizacionales para otros, al estar sin control y con altos niveles de corrupción en su cumplimiento. Desde personas físicas y morales dedicadas a la importación como -modus vivendi-, única y exclusivamente a la importación de autos mediante gestiones aduaneras simuladas en la legalidad de importación legitima. Líderes de organizaciones supuestamente campesinas y hasta obreras con falsas posturas de protección patrimonial de sus agremiados. Súmele Usted, los Convenios de Colaboración Administrativa en materia Fiscal Federal, que suscribieron los Estados con la Federación y que no cumplieron aquellos para frenar la introducción de mercancía de contrabando y aplicar las medidas fiscales pertinentes, entre ellas,  el decomiso de autos con estancia ilegal en territorio mexicano.

Creo que debe dársele ya otro tratamiento, hace ya mucho tiempo que dejo de ser un tema estrictamente fiscal o de comercio, para ser uno de seguridad. Sin embargo se viene pateando el bote desde el gobierno de Felipe Calderón, la fecha límite (Marzo 31), que regula de manera definitiva de vehículos usados cayó precisamente en un gobierno de izquierda; lo lógico que la extendieran hasta fin de año y de igual forma, existía ya jurisprudencia que resolvió que es improcedente conceder la suspensión relativa a la regulación de importación definitiva de vehículos usados, al considerar que de concederse, se seguiría perjuicio al interés social y se contravendrían disposiciones de orden público.

¿Y qué falló? 1.- Se advirtió del riesgo de que los importadores de buena fe les sean expedidos certificados falsos, alterados o con información inexacta. 2.- Que se impidiera la importación de vehículos cuyas características físicas o por cuestiones técnicas, su circulación estuviera restringida o prohibida, o cuando el vehículo haya sido reportado como robado. 3.- Regular la contaminación, por lo que los vehículos importados deberían sujetarse a las disposiciones jurídicas aplicables en materia de protección al medio ambiente. 4.- Que existía la necesidad de que el Gobierno Federal actualizará constantemente la información relativa al comportamiento del mercado de vehículos usados, por lo que se estimaba esencial que los importadores comerciantes de vehículos usados informaran a la autoridad competente respecto de sus importaciones, y por último, que con el fin de combatir a la delincuencia y proteger a la ciudadanía era indispensable que los vehículos importados fueran registrados de conformidad con la Ley del Registro Público Vehicular. Pues nada se cumplió y ahora es un desmadre monumental.

TAPANCO: Prognosis, el tema de vehículos chocolates ya está en la mesa del Presidente, es un tema de seguridad y de inteligencia nacional. Viene un proceso riguroso de detención y regularización de vehículos a gran escala para el año que entra. De una vez por todas se cierra la llave el fin de año. Con Hacienda y el SAT, los gobiernos locales y sus Secretarías de Finanzas, más una política rectora de cumplimiento y seguimiento de las Secretarias de Seguridad y Protección Ciudadana, así como de la SEDENA y SEMAR, para resolver el problema de una vez por todas. 

Francisco.soni@uaslp.mx twitter: @franciscosoni