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CITES sanciona a México por pesca de totoaba y extinción de vaquita marina

Por Adolfo González Díaz Infante

Abril 22, 2023 03:00 a.m.

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Este es un tema que se ha tocado varias veces en esta columna en los últimos años. Nuestra preocupación se acrecentó desde hace 15 años cuando en un restaurant de CABO SAN LUCAS se ofrecía abiertamente en la carta filete de TOTABA sabiendo que está prohibida su venta. Hace unos 5 años, esto es en la administración de Peña Nieto, en conocido restaurant de QUERÉTARO se me ofrece la TOTOABA nuevamente e informé al dueño, al cual conozco personalmente, de los riesgos de una clausura por su venta y me mostró un empaque de dicho pescado en el que se mostraba un CÓDIGO QR en el que supuestamente estaba el permiso y que venía de una granja de cría. Checamos ese código QR y no existía ninguna información del mismo; esto es, que es falso. La sugerencia, si tenemos un mínimo de conciencia ecológica, es que jamás pidas TOTOABA porque tal vez estés tú mismo matando indirectamente a las últimas 35 vaquita marinas que quedan. Según Cites ya sólo 10.

Este problema tiene 50 años y es exclusivo de México, no podemos culpar a nadie, ya que su único hábitat es la desembocadura del río Colorado en el ALTO GOLFO DE CALIFORNIA. El origen es que al pescar TOTOABA los pescadores matan en sus redes también a las vaquitas marinas, además el problema se ha incrementado debido a que la VEJIGA NATATORIA DE LA TOTOABA se vende en el mercado CHINO en miles de dólares por sus supuestas propiedades curativas. Así de sencillo. Pasaron administraciones de PRI, PAN y ahora MORENA y un problema tan focalizado no ha sido solucionado. Imaginemos controlar nuestros 2 millones de km2 de tierra y nuestros 3 millones de km² de mares patrimoniales. Seguro que no lo hacen bien nuestros gobiernos. Todos son iguales.

Por lo anterior, México fue sancionado por decisión de los 184 países del CITES por no presentar un plan real y adecuado para salvar las últimas 35 vaquitas marinas que quedan, aunque tal vez ya sean menos. Esta sanción, además de exponer nuestra realidad como un país sin POLÍTICAS AMBIENTALES realmente interesadas en proteger al medio ambiente (caso Tren Maya, Refinería de Dos Bocas, etc.) implica un costo económico altísimo, ya que 3,150 especies de plantas y animales que están en dicho listado son explotadas lucrativamente y en lugares apropiados para su comercialización bajo las normas del CITES y no podrán ser importadas ni exportadas mientras dure esta sanción. Por ejemplo, si usted es un cazador y caza fuera del país un animal legalmente y protegido por CITES, simplemente lo podrá ingresar al país. También el mercado de mascotas se ve afectado, ya que existen criaderos autorizados en todo el mundo que suplen parte de la demanda mundial de animales (caso de pericos). También hay un mercado de carnes exóticas como cocodrilo, faisanes, venados, que también se ven afectadas y se producen en nuestro país.

La sanción inicia cuando CITES exige a México, es decir SEMARNAT y PROFEPA, en noviembre de 2022, un plan real que excluya la pesca de TOTOABA en una zona de sólo 517 km², que es el último hábitat de la vaquita marina, debido a que observadores internacionales han visto hasta 117 embarcaciones pescando ahí, y se le da a México como plazo el 28 de febrero de 2023. El plan presentado, como muchas de nuestras políticas durante muchas administraciones, tiene serias mentiras e inconsistencias y no fue aceptado. Tenemos que entender que no sólo es esta última administración de Morena. El problema es de nuestras secretarías, sin personalizar a nadie, ya que sí tienen algunas personas muy capaces, mas el marco jurídico que inventaron nuestros diputados y senadores en los últimos 100 años es obsoleto, complicado, sobre reglamentado y sin seguimiento por falta de presupuestos. Así que el problema es de origen y profundo y sólo vemos la superficie que termina en este caso en la Vaquita Marina. Si esto sigue así, que es lo más probable, en muy pocos años veremos la noticia de la muerte de la última VAQUITA MARINA y todos en mayor o menor grado en México, en primer lugar, y en todo el mundo en segundo lugar, seremos culpables de terminar en 50 años con lo que a la naturaleza le tomó cientos de millones de años llevar a cabo en el proceso evolutivo.