Conocer para bien actuar

Hay una parte del descontento público por la política que puede ser descrita y explicada a partir de algunas confusiones sobre la manera en que entendemos y relatamos el funcionamiento de nuestro sistema político. Democracia no es lo mismo que elecciones. Política no son campañas proselitistas. Gobierno no es lo mismo que estado.

Este problema no es causado por la ausencia o ineficacia de una currícula escolarizada sobre formación cívica. Se relaciona más bien –insisto- con la manera en que relatamos y hacemos entender al sistema político desde las instituciones y sus protagonistas. Creo que hay una crisis sobre la comprensión de lo público y lo político desde sus propios protagonistas. Es por ello que en la entrega de la semana pasada le hablé sobre Jesús Reyes Heroles y la necesidad de una política ilustrada, a propósito del centenario de su natalicio. Hablamos sobre la necesidad de conectar el conocimiento con la acción política: actuar requiere conocer.

Así como las ideas y los principios no son propiedad o monopolio de un partido político, tampoco lo son la memoria y el pensamiento de un personaje como Jesús Reyes Heroles. Conviene a todos revisitar sus aportaciones porque en ellas podríamos entender de mejor manera el terreno sobre el que estamos parados. Lo escribí la semana pasada: hay una buena cantidad de estudiosos y practicantes de la política que dan las cosas por sentado, como si no fuera necesario entender los procesos que dieron origen a las instituciones que hoy defendemos, combatimos o transformamos.

Quiero insistir que hay quienes ya se han ocupado de reseñar la vida y la obra de Jesús Reyes Heroles. Para quien se interese en ello, solo requiere buscar en las distintas obras editadas por el Fondo de Cultura Económica o El Colegio de México. Hoy quiero poner a su consideración algunos aforismos, máximas y sentencias que exponen ideas fundamentales. No solo pueden funcionar como ángulo de entrada al pensamiento político de Reyes Heroles, sino que ofrecen bases de entendimiento sobre el problema que estamos viviendo, uno que –parafraseando a Leonard Cohen- gracias a Dios no es así de simple. 

Jesús Reyes Heroles entiende a la política como una noble –y compleja- actividad al servicio del estado y la propia sociedad. No exagera quien compara con el pensamiento de Maquiavelo, el poder es un medio y no un fin en sí mismo. No desconoce que el poder puede corromper a las personas, pero se preocupa –y se ocupa- de dar perspectiva al trabajo político. El conocimiento para bien actuar desde el poder público. "La política es técnica de aproximación, no ciencia exacta". "La política la hacemos nosotros, o la política se hace en contra de nosotros". "En política hay que conocer para actuar y hay que actuar para verdaderamente conocer". "La política demanda pasión, pero, a la par, mesura, sosiego interno, dominio de sí mismo, para no intentar dominar a otro u otros; aspirar a dominar las cosas y no a los hombres". "Sin política se pueden hacer muchas cosas, pero gobernar, en el poder o en la oposición, es imposible".

En la memoria que Otto Granados publicó hace algunos años, recuerda la noción que Reyes Heroles tenía sobre la política y los problemas públicos. En alguna ocasión el rector de la Universidad Autónoma de Guerrero intentó presionar a Reyes Heroles para entregar un subsidio que se había decidido suspender: "habrá graves conflictos" –advirtió el rector-. "Pues qué bueno —contestó Reyes Heroles—, para eso estamos los políticos, para resolverlos".

Fue estudiante de Mario de la Cueva, de Manuel Gómez Morín –sí, de Gómez Morín-. Su primer nombramiento como profesor fue de Teoría General del Estado, interino del profesor Andrés Serra Rojas. Confieso que yo no sabía que Reyes Heroles había estudiado el bachillerato en el Instituto Científico y Literario Autónomo de San Luis, entre 1935 y 1938. Una mente humanista, privilegiada, "bien amueblada" escribió David Pantoja.

Frente al notorio extravío político. Frente al distanciamiento entre el pensamiento y la acción. Frente a la brutal crisis ideológica de la política, conviene detenerse un poco y revisitar a Reyes Heroles. Termino con una cita que evoca a Mariano Otero y la enorme claridad sobre esta crisis: "las clases, divididas en bandos, con distintos principios políticos, creen o pretenden creer que sus contrarios son la única causa de las desgracias de la nación. Y se llega a tal extremo, a tal ceguera, que muchos verían sin duda con menos sentimiento la pérdida total del país, que el triunfo de cualquier partido que no fuese el suyo".

Twitter. @marcoivanvargas