El llanto del león
"No está en la naturaleza
del cordero llorar al león".
Peter Watts.
En esas mañanas en la que uno piensa que, al trotar en un parque, por demás gigantesco, es como casi hacerlo en la propia naturaleza de las montañas. Pocos sonidos naturales son percibidos, uno que otro ¡Hola! O, unos cada vez más escasos ¡Buenos días!
¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí
Pero hubo un tiempo que un llanto lastimero me provocaba angustia al ir trotando en el parque, era de una intensidad y de un eco por entre los árboles, gemidor, lacónico, que hacía ralentizar tus pasos para oírlo y estremecerte.
Era de un felino sin duda, un león enjaulado que no rugía, sino lloraba de dolor y de esclavitud. No se cuantos de los que iban al parque advertían de él, si lo percibían, o si algunos ignorantes ¿Qué raro sonido, que será? Y tal vez otros, simplemente hacían oídos sordos, total, así son las cosas, y ni modo, a otra cosa mariposa.
El león, el rey, el de las sabanas africanas. Con el encanto de ser el único felino que vive en manada, en familia pues, un montón de melenas de machos y colas de leonas, éstas, las que cazan, aquellos, el poder, el control, la fuerza, el liderazgo, la amalgama que mantiene la manada y el territorio. Los leones jóvenes, más temprano que tarde son echados de la manada para que establezcan la propia. Tristemente llegan a vivir casi lo mismo que un perro, quince o diecisiete años solamente (en libertad).
Un día frio y gris de octubre en el parque, descendiendo en un trote lento, no escuche su llanto, ya no había sollozos, ya no resonaba en las copas de los arboles su lamento, no más, pasó a mejor vida, después me entere.
"Sherkie" se llamaba, nació y creció en cautiverio, llego al parque en el 2021 con cinco meses y ya con problemas congénitos renales de salud. No tuvo suerte en esta vida, no conoció la libertad, ni nunca hizo un rugido, nunca conoció a una pareja leona.
Me deja sentimientos encontrados no volver a oír su llanto, es mejor, por un lado, porque daban ganas de ir a abrirle la puerta y dejarlo escapar, ¿pero a dónde?, no hay sabanas en territorio hostil guachichil.
Aunque, creo que se pudo haber hecho más por ese león, no sé, un espacio más amplio, unas rocas inmensas donde pudiera echarse a calentarse por el sol y afilarse sus uñas, o tal vez una hembra, si, una compañera leona para alegrarse su existencia, total, entre dos es más llevadera la vida en cautiverio.
TAPANCO: El crimen organizado ha favorecido el tráfico de animales exóticos, es parte de su estúpido folclore criminal poseer leones africanos, tigres, panteras, jaguares, etc. La PROFEPA ha recuperado vía FGR y FGJ de los estados a 123 grandes felinos y cada día va más en aumento. El problema se complica porque después no sabe la autoridad que hacer con ellos, ni a quien dárselos para su cuidado. Por especie el león africano es el más cotizado, le sigue el tigre y luego el jaguar, linces, tigres de bengala, tigrillos, pumas y leones africanos blancos.
Tristemente nunca rugirán, solo emitirán un llanto doloroso de desesperación y angustia. No les basta con ser criminales, hay que ser nacos también.
¿Usted estimado lector, llegó a oír el llanto del león?
X @franciscosoni




