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ESTO YA ES DE LOCOS

Por Juan José Rodríguez

Octubre 27, 2022 03:00 a.m.

A

Mientras que niños potosinos al cuidado de autoridades estatales sufren deterioro en su alimentación porque el gobierno les escatima un puñado de pesos; en tanto unidades de atención médica básica carecen de equipos, medicinas y personal, y con miles de alumnos sufriendo escuelas en condiciones ruinosas, el gobierno de Ricardo Gallardo Cardona está dispuesto a gastarse 150 millones de pesos o más para dotar a los diputados de un nuevo edificio, que no necesitan. 

A poco más de un año de su arranque, la administración estatal ha acreditado en los hechos que se guía por un incomprensible orden de prioridades, salvo que se aplique la lógica de los moches. Esta peculiaridad quizá sea uno de sus rasgos más característicos y sobresalientes.

A principios de los años 80s se crearon en la entidad los Centros de Desarrollo Infantil Estatales (Cedies), que atienden niños desde los 60 días de nacidos hasta los seis años. En esencia se trata de guarderías para hijos de madres trabajadoras, donde desde siempre se les proporcionaban dos alimentos al día. Por la mañana, un desayuno ligero a base de lácteos, fruta y alguna otra cosa, y a mediodía una comida completa que, según la edad, incluye carne, verduras y demás.

Existen nueve de estos establecimientos distribuidos entre esta capital, Soledad, Valles, Rioverde y Matehuala. Al inicio de la pandemia atendían casi mil quinientos infantes. Actualmente reciben a poco más de mil. Al reanudarse las actividades este ciclo escolar, su personal se encontró con que el presupuesto es el mismo de hace tres años, por lo que obviamente alcanza para menos.

Pero no solo eso, mientras que antes los productos alimenticios eran suministrados por tres proveedores distintos que ofrecían precios competitivos, ahora lo hace uno solo (designado a dedo), el cual únicamente abastece lo necesario para la comida. Para peor, lo habitual ahora es que lo recibido alcance para cuatro días y no para cinco. A fin de que los niños no pasen hambre, sus padres se cooperan para cubrir el déficit gubernamental, lo que implica que un noble servicio social del estado que antes era gratuito ahora les cueste varios centenares de pesos cada mes, en detrimento de sus ingresos que no son altos.

Durante su comparecencia del lunes pasado ante el Congreso, el titular de los Servicios Estatales de Salud reconoció las deficiencias que en varios rubros enfrentan las unidades básicas de atención médica distribuidas a lo largo y ancho del territorio potosino, lo que en algunas ocasiones hace la diferencia entre la vida y la muerte de los pacientes. Poco habría que agregar a lo dicho por el funcionario.

A principios de septiembre pasado, retomamos en este espacio una entrevista que Erika Salgado le hizo a la directora del Instituto Estatal de Infraestructura Física Educativa (IEIFE), Martha Alicia Martínez Pérez quien, a propósito de lo que hoy comentamos, informó que en la entidad hay más de 400 escuelas en malas condiciones materiales, muchas de ellas vandalizadas durante el tiempo que estuvieron cerradas con motivo de la pandemia. Reveló que un centenar de esos planteles están en condiciones tan desastrosas que no permiten su utilización. Repararlas todas costaría 500 millones de pesos, pero el presupuesto estatal anual del IEIFE es de 83 millones. Menos de lo que costó el Teatro del Pueblo de la FeNaPo 2022.

Botones de muestra como estos abundan, pero me parece que son suficientes para ilustrar el fondo de esta colaboración: ¿Con carencias así es racional, razonable, ético, estar dispuestos a gastarse 150 millones -que seguramente al concluir las obras se habrán duplicado o triplicado- para hacerles la vida más cómoda a 27 diputados? ¿Realmente hay manera de justificar semejante gasto para un propósito como ese? Con sus edificios actuales en Plaza de Armas, Vallejo 100 y Vallejo 200, en ninguno de los cuales paga renta, el Congreso y la Auditoría Superior del Estado disponen de espacio suficiente para trabajar con comodidad.

Antes de que padres y maestras se organizaran para resolver por su cuenta lo del desayuno de los niños, hubo días que a media mañana muchos de ellos lloraban de hambre.

MORENA Y SUS PELIGROS

Conforme los acontecimientos se suceden, se consolida la idea de que los verdaderos riesgos electorales para Morena y la 4T anidan en su propio seno.

De acuerdo con las últimas encuestas nacionales más confiables -levantadas en vivienda y con más de mil entrevistados, como la de Mitofsky de mediados de agosto- la única competencia real que pueden tener Morena y sus satélites PVEM y PT es si nuevamente PAN-PRI-PRD van aliados. La competitividad de la oposición alcanza niveles de empate si Movimiento Ciudadano se suma a la alianza.

Hace una semana, con motivo de los llamados Diálogos por México organizados por el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, los dirigentes estatales y legisladores que asistieron fueron invitados a una reunión con su todavía líder Alejandro Alito Moreno, “para un intercambio de opiniones”. Ahí, el cada día más maltrecho dirigente les dijo algo así como que no se hicieran bolas y que para el 2024 estaría armada la alianza Va por México, con ese u otro nombre, en la que nuevamente irían juntos priistas, panistas y perredistas.

En respuesta a algunas preguntas, en resumen dijo que lo de formar alianza no era cuestión de gustos sino de supervivencia. Fríamente expresó lo que todo mundo sabe: si van separados, a los tres partidos los hace polvo Morena. Aseguró que eso lo saben bien los dirigentes panistas y perredistas, y que podrán mostrarse remolones un tiempo pero que llegado el momento se sumarán al bloque, sin descartar la posibilidad de que se incorpore el MC.

Viene al caso repetir las cifras aportadas por el citado trabajo de Mitofsky -1,600 entrevistas cara a cara en vivienda- que ilustran bien el entorno partidista. A la pregunta “si las elecciones para presidente fueran el día de hoy, ¿por qué partido votaría para la elección presidencial?, Morena obtuvo el 30.8 por ciento, el Verde el 1.0 y PT el 0.8. En conjunto, los tres sumarían el 32.6 por ciento. Por el otro lado, el PAN alcanzó el 15.1 por ciento, PRI el 10.2 y PRD el 1.6. En bloque alcanzarían el 26.9 por ciento. 5.7 puntos porcentuales de diferencia, lo cual es una buena ventaja pero de ninguna manera insuperable. Curiosamente, en este mismo trabajo demoscópico el MC aparece con un 5.7 por ciento de intención de voto, por lo que si decidiera sumarse a la alianza opositora estaríamos ante un empate justo. La encuesta registra el 15.1 por ciento de ciudadanos que dicen que no votarán por ningún partido, y un 18.2 por ciento de quienes no quisieron expresar su preferencia.

En este contexto, donde el margen a favor de Morena no es avasallador y eventualmente podría esfumarse según participe el partido naranja, cualquier costo en votos, por pequeño que sea, derivado de sus conflictos internos, puede ser letal.

El primero que sin duda lo tiene claro es el propio Amlo, por lo que cada vez cobra más sentido la afirmación de que él quiere ganar las elecciones antes de las elecciones. Es decir, no parece dispuesto a correr ningún riesgo de que su proyecto transformador de alcances históricos se vea frustrado por naderías como los resultados en las urnas.

De ahí entonces que resulta un tanto cuanto difícil de entender que dé vía libre a lances como el de la gobernadora campechana cuando le salta a la yugular al “compañero” Ricardo Monreal. Lo digo porque si bien un eventual abandono de las filas morenistas por parte del líder senatorial no sería en principio una catástrofe tremenda, en la perspectiva delineada por el trabajo de Mitofsky dos o tres puntos porcentuales que se lleve pueden ser la diferencia final. Y peor si los sumara al bloque opositor. No es lo mismo perder un punto y ya, que perderlo y que lo sume tu adversario.

Y aunque ha hecho repetidos juramentos de lealtad, no sería de mucho extrañar si al final del día Marcelo Ebrard se siente impíamente utilizado y maltratado y decidiera también agarrar su bolsita de canicas y llevársela a otro lado.

Si al jefe de jefes en esta historia no le preocupan esas u otras posibles deserciones, quizá sea porque igual que a Alito, a Ricardo Anaya, a Peña Nieto a Cabeza de Vaca y a tantos otros ya les tiene sus carpetas de esas muy persuasivas de portarse bien.

COMPRIMIDOS

Por andarse consumiendo en grillas baratas que le han impedido renovar su dirigencia estatal, el partido Movimiento Ciudadano ha perdido por lo menos un par de oportunidades de captar nuevos cuadros procedentes de otros partidos. Hastiados del deprimente espectáculo ofrecido por su líder nacional, varios priistas voltearon a ver al MC pero no encontraron con quién poder platicar siquiera. Lo mismo sucedió con panistas inconformes con los tejes manejes de Xavier Azuara para imponer a sus incondicionales en el comité municipal panista.

Pronto hará un año de los primeros movimientos para relevar a Eugenio Govea del liderazgo estatal naranja, quien lleva trece años en el cargo, pero ni Dante Delgado con toda su experiencia y astucia ha podido. Luego de que le ofrecieran una coordinación nacional, Govea dijo que se iba si le garantizaban una diputación plurinominal para el 2024, y con eso la convocatoria autorizada por Comisión Nacional Coordinadora hace cosa de un mes se quedó atorada. Es por demás.

Para enriquecer el anecdotario político local hay que guardar registro de las piruetas mentales y declarativas que han tenido que hacer Uñas Largas, El Chiquis y Néstor Garza Jr. para evitar contradecir a su jefe. Son protagonistas insuperables del viejo cuento de que los cocodrilos sí vuelan, pero bajito, cuando lo dice el patrón. La más reciente del primero de los citados fue decir que la castración de violadores no pretende poner en riesgo la vida de nadie. ¿Y la pena de muerte, tampoco? Para morirse de risa.

Una frase ajena. Es del gran caricaturista Paco Calderón, aparecida en su cartón del domingo en Reforma: “Opacidad y corrupción siempre van de la mano. La primera ahíja a la otra; la segunda exige a la primera”. ¿Le suena a alguien de por aquí? Es pregunta de buena fe.

Otra, está del analista político Ricardo Raphael, del 6 de este mes en Milenio: “Las pulsiones autoritarias van y vienen en sociedades que son tolerantes frente al abuso del poder; no es casual que cuando la cobardía obtiene un lugar privilegiado entre las butacas, la tiranía ocupe el papel protagónico en la obra de la historia humana”. Ídem.

Hasta el próximo jueves.