“Cuando las instituciones fallan en su responsabilidad de preservar la vida, la integridad y la propiedad de las personas y las poblaciones, entra en crisis su primera razón de ser, se debilita el acuerdo que articula las instituciones a la sociedad, se degrada la calidad de vida y se pone en peligro la existencia misma del Estado”.
PNPJ (2018-2024).
No es que sea “ave de mal agüero”, pero quien esto escribe lo ha dicho aquí y en otros espacios, la importancia de una reforma estrictamente policial desde lo local y definición de competencias. No le corresponde a un Presidente de una República, comunicar la disminución o alza de los delitos del orden común, es responsabilidad y atribución de Gobernadores y Presidentes Municipales. Si bien la seguridad es una función del Estado a cargo de los tres niveles de gobierno, las competencias de esas funciones deben estar definidas.
Mire Usted, en el periodo (2018) a que hace referencia comparativa el Informe Presidencial, se integraron carpetas de investigación en el país sobre un millón 989 mil delitos del orden común, mientras que en delitos de materia federal únicamente 185 mil.
El tema debió y debe ser el “Plan Nacional de Paz y Justicia” PNPJ, por ejemplo:
“En lo que se refiere a la seguridad pública, la prevención, la procuración e impartición de justicia y el trato oficial a delincuentes presuntos o sentenciados, es necesario abandonar el autoritarismo y la violencia y avanzar a una perspectiva de respeto a las libertades y los derechos humanos. En lugar de ampliar el catálogo de las prohibiciones vigentes, incrementar las sanciones y construir nuevas cárceles, es necesario ensanchar la soberanía de los individuos y de las colectividades, edificar escuelas y hospitales y diseñar sistemas eficaces de reinserción para los infractores. Se debe transitar de una autoridad vengativa a una autoridad justa, de un estado de persecución a un estado de bienestar y de la ley de la jungla
al imperio de la ley”. ¿En este enunciado, cómo van?
Otros pendientes: * Reformular el combate a las drogas. * Recuperación y dignificación de las cárceles. * Seguridad pública, seguridad nacional y paz (repensar la seguridad nacional y reorientar a las
Fuerzas Armadas).
Para acabarla, en el 2021 habrá más recursos para las Fuerzas Armadas y la Guardia Nacional, no así a las policías locales.
TAPANCO: Se dijo: “La prevención será uno de los ejes estratégicos de la seguridad pública. Se impulsará y consolidará una amplia política de prevención y participación ciudadana. Se partirá de estrategias focalizadas según la naturaleza de los 20 problemas locales y regionales, comenzando por los territorios más violentos; será prioridad la recuperación de los espacios públicos. Se reafirmará el combate a los delitos que más afectan a la sociedad, como la extorsión, el robo, el secuestro, el homicidio, el tráfico de personas, el contrabando y el comercio ilegal de armas, el feminicidio, la violencia de género y los crímenes de odio. Se convocará a las asociaciones civiles y organismos ciudadanos a sumar su esfuerzo y experiencia para garantizar resultados óptimos; complementaremos este esfuerzo con la conformación de redes vecinales”. Estos son los temas…
Francisco.soni@uaslp.mx
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