“En lo sustancial, los soldados y marinos mexicanos fueron y siguen siendo pueblo uniformado”.
AMLO.
Cuando Usted estimado lector ve una serie de televisión, especialmente norteamericana, se ha dado cuenta que tiene un episodio piloto, pues bueno, es una prueba que realizan para saber si una serie tendrá éxito o no. Se pasa del guion escrito a la semiproducción en televisión en donde los productores que son los que ponen la lana, ven a los actores, escuchan sus diálogos y la trama de la serie y en base a ello, deciden si habrá más episodios o se cancela y queda “enlatado”.
Pues algo parecido va a hacerse por la inseguridad, un Programa Piloto, se llama “Plan Nacional de Depuración Policial”. Y casualmente inicia en el Estado de Sonora (Guaymas y Empalme), que en el 2021 tiene elecciones para Gobernador y el candidato más fuerte de MORENA se llama Alfonso Durazo, actual Secretario de Seguridad y Protección Ciudadana.
La Guardia Nacional no se va a consolidar como fuerza real contra la inseguridad en el corto ni en el mediano plazo, sus columnas son las fuerzas armadas, son las que sostienen el enramado cupular de operaciones y de administración. ¿Qué hacer contra la violencia y la inseguridad en algunos Estados del país? depuración a través de exámenes de control de confianza a nivel municipal y luego estatal por complicidades, vinculaciones y penetraciones de la delincuencia organizada. La ya famosa cita “crimen uniformado”, aunque no dejan de ser “pueblo uniformado” para efectos prácticos, y es que perciben que no se puede construir un Modelo Nacional de Policía ni de Justicia Cívica con los policías que se tienen ahorita.
Un pequeño inconveniente, “no es nuevo, viene desde el 2008” y se está interpretando que el asunto es de personas y no de instituciones, diferentes elementos policiales en las mismas instituciones podridas desde sus cimientos, es un programa piloto ya enlatado desde hace tiempo y no funciona. Certifiquen primero instituciones y procedimientos y luego a los hombres y mujeres que se integrarán a esa institución impoluta. Y si la depuración consiste en cambiar a policías por marinos y soldados es una película ya vieja y vista que no resuelve el asunto. El problema es de diseño institucional, podrán certificar y resultar “aptos” los mejores hombres y mujeres de México para labores de seguridad pública municipal o estatal, una vez certificados los mantendrán en un curso de 800 horas como mínimo en una Academia de Policía, para luego ser expulsados a una Institución de Policía que se rige por parámetros completamente distintos a los referidos en el SNSP. Donde el Presidente Municipal, el Secretario del Ayuntamiento, uno que otro Regidor y hasta empresarios locales dictan y manda la política de seguridad en su territorio. Y a nivel Estado por el estilo, bueno, hasta esposas de Gobernadores han tirado línea en materia de seguridad. Hace poco hubo una pasarela para ocupar una Secretaría de Seguridad, y el VoBo, lo daban los empresarios más influyentes y uno que otro malandro mimetizado con ellos. Han convertido a funcionarios de seguridad pública en lacayos, así de simple.
Democraticen primero a las instituciones de Seguridad y Justicia, despolitícenlas, transparéntelas, ciudadanícenlas, policía del pueblo uniformado para el pueblo.
TAPANCO: Opina Eduardo Guerrero “En resumen, los controles de confianza han sido un desastre. Cuando les pregunto al respecto a los secretarios y mandos de seguridad algunos dicen que no están muy convencidos de su utilidad, y otros consideran que son totalmente aberrantes. Nadie o casi nadie creen que cumplan relativamente bien sus objetivos”. Sin embargo, aplicar las evaluaciones no sólo son para depurar a elementos “sin perfil”, sino además y esencialmente, para robustecer a las instituciones policiales mediante un proyecto de perfeccionamiento y profesionalización basado en criterios objetivos de evaluación y promoción.
Francisco.soni@uaslp.mx twitter: @franciscosoni

