Inversión Pública
La inversión pública es el rubro del gasto público que más impacto tiene en el desarrollo de un país, pero esto solo es posible a partir de tres premisas: 1) que se asigne a proyectos de alto impacto social; 2) que su distribución sea de manera equitativa entre los diferentes regiones y sectores y; 3) que aumente de manera progresiva año con año ¿En México estamos cumpliendo con estas tres premisas? Con base en un estudio realizado por la asociación civil México Evalúa podemos hacer las siguientes reflexiones.
En cuanto a la primera premisa, los sectores más beneficiados por la propuesta de presupuesto de egresos para 2023, estos son: transporte, seguido por vivienda y servicios comunitarios, combustibles y de manera marginal campo y seguridad; destacan obras como la del tren maya y la refinería dos bocas. Los sectores con menor inversión son salud, ya que de cada 100 pesos del gasto de inversión recibirá tres pesos, educación dos y protección ambiental uno. Otros sectores que verán reducido el gasto público son: ciencia y tecnología e impartición de justicia.
En lo que se refiera a la segunda premisa, distribución equitativa; para 2023 la inversión pública estará concentrada en los estados de Campeche, Tabasco, Ciudad de México, Chipas y Veracruz; en tanto que las entidades federativas con menor inversión serán: Querétaro, Morelos, Colima, Michoacán, Zacatecas y Aguascalientes. Los mayores incrementos para 2023, con respecto a 2022, se darán en Quintana Roo y Yucatán. Esta evidencia muestra que la inversión pública en México se concentra en el sur, con menor prioridad el centro y el norte.
Con respecto a la tercera premisa, aumento progresivo de la inversión pública; según la propuesta de presupuesto de egresos 2023, se espera una inversión de 1.1 billones de pesos, la cual representa la más alta desde 2013, que fue de 1.02 billones de pesos. La inversión más baja fue en 2019, año en que el gasto público en inversión fue de solo 388 mmdp. Para 2023 habrá un incremento del 21.7 % con respecto a 2022, lo que representa en incremento más alto desde 2013.
Tomando en cuenta las tres premisas de la inversión pública para el desarrollo: impacto social, distribución equitativa y aumento progresivo; tenemos que la inversión pública para 2023 tendrá un alto impacto social y económico, pero concentrado en el sector transporte y energéticos, específicamente en el tren maya y dos bocas; pero dejando fuera áreas prioritarias como economía, turismo, orden público y protección ambiental, los cuales recibirán menos recursos presupuestales en 2023 con respecto a 2022.
Además, será una inversión concentrada en entidades federativas del sur del país en donde se ubica la obra pública que son la prioridad para el actual gobierno, no es una distribución equitativa entre las diversas regiones del país, lo cual sin duda que es una decisión eminentemente política. La buena noticia es que el gasto de inversión para 2023 será el más alto desde 2013, lo que significa un esfuerzo por ejercer recursos en sectores estratégicos que contribuyen al desarrollo del país.
En resumen, en México en inversión pública hay avances y, pero también pendientes, lo positivo es el incremento sostenido de los recursos presupuestales para obra pública de infraestructura, pero este gasto está concentrado en el sector transportes y energético, así como en el sur del país, dejando de lado áreas de alto impacto social como es salud, ciencia y tecnología y medio ambiente. El país requiere avanzar en su capacidad de recaudación fiscal para que la inversión pública cuente con mayor recurso, para que se incluyan otros sectores y regiones del país. Próxima colaboración: 02 de noviembre de 2022.
@jszslp



