“El Estado de Derecho necesariamente implica conseguir la confianza de las personas en
la justicia, sin ella no se alcanzará
la armonía social jamás”
J. Rawls
Esta semana veíamos, en una entrevista con Carmen Aristegui, al ministro en retiro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Genaro Góngora Pimentel, quien además de presentar su libro “Memorias, los Supremos de la Corte”, realizado por la casa editorial Porrúa, nos relataba, precisamente, algunos de los episodios que le tocó vivir cuando formó parte del más alto tribunal de México.
Entre los episodios que se destacan en el libro del togado están, las peticiones de favores y ayuda del expresidente Ernesto Zedillo, del actual ministro Eduardo Medina Mora, de la Irma Serrano (la tigresa) para que le “ayudara” en un asuntito en la Junta Laboral, además, de decirnos, a su parecer, quien ha sido el ministro más corrupto en la historia.
También esta misma semana, escuchamos del actual Presidente de la SCJN aceptar, la existencia de jueces federales corruptos que no merecían estar en el Poder Judicial de la Federación (PJF), pareciera que él ha decido hacerle frente a este problema cuya magnitud colosal apenas empezamos a vislumbrar.
También reconoce el ministro Presidente, la corrupción existente en el PJF en la forma de nepotismo – existe un informe elaborado por el Consejo de la Judicatura del PJF, de hecho, el exconsejero Cabeza de Vaca revelaba que cuando menos el 50% de los nombramientos de funcionarios federales obedecen a algún de entramado vía nepotismo-.
Por si fuera poco, comenta el togado, existe un verdadero desorden administrativo derivado de un manejo caótico e ineficiente, incluso, merecedor del fincamiento de responsabilidades administrativas, de hecho, valiéndose de la analogía, no comenta que, el PJF sería “paciente grave con dolencias”, muy lejano del ideal que para el ministro Zaldívar sería el de “un poder austero, eficiente y cercano a la gente”.
Pero ahí no termina la cosa con la SCJN, por si fuera poco, el columnista del Universal Salvador García Soto, dio la primicia de una investigación criminal sobre el actual ministro Eduardo Medina Mora, derivada de ciertas operaciones financieras calificadas de sospechosas por parte de dos agencias policíacas extranjeras, a saber, la National Crime Agency de Inglaterra, quien le detectó transferencias por dos millones 383 mil 526 libras esterlinas, también, está la del Departamento del Tesoro de EUA, que documentó depósitos por dos millones 130 mil dólares.
Además, el periodista que precisa, según sus fuentes, que en la investigación internacional se descarta que dichas operaciones financieras sospechosas tuvieran que ver con su gestión cuando fungió como embajador (bajo la presidencia de Felipe Calderón), empero, debemos de recordar que, México es un país donde se respeta el derecho humano al debido proceso, es por ello, que también le asiste al juez del tribunal supremo nacional, el derecho a la presunción de inocencia.
Mire usted amiga lectora amigo lector, podríamos pasar horas, y consumir las hojas de papel, refiriendo casos bajo sospecha de corrupción judicial, sin embargo, basta, de momento, con quedarnos con el reconocimiento o mea culpa del ministro Presidente, sin que ello, implique minimizar el hecho, pues, es en sí mismo el inicio de una noble cruzada, en verdad le deseo suerte y templanza.
Las y los espero con el gusto de siempre el próximo viernes.
@carloshdzrivera

