logo pulso
PSL Logo

La Post Verdad

Por Jorge Andrés López Espinosa

Julio 11, 2022 03:00 a.m.

A

Al referirse a la post verdad, la Real Academia de la Lengua Española la define como la distorsión deliberada de una realidad, que manipula creencias y emociones con el fin de influir en la opinión pública y en actitudes sociales. Así, nuestra realidad se ha acostumbrado a vivir de post verdades que asumimos como ciertas, a partir precisamente de afirmaciones reiteradas que construyen una realidad paralela a la existente. 

De modo que, si atendemos a esa definción la post verdad es un invento, un cuento, una historia aboslutamente falsa,  narrativa que tiene autores intelectuales y materiales, los primeros son los cerebros desde donde emerge la idea, los segundos quienes se encargan de replicarla, de ellos  distingumos de dos tipos, los que a sabiendas que el argumento es falso (no lo creen) pero lo replican por algún tipo de interés sea económico o político, y por otro lado están los replicadores ingenuos, aquellos que han sido contagiados de la post verdad y que ignorantes de la auténtica realidad se encargan de replicarla por creer pertenecer a la misma. 

Pero hay un antídoto que desnuda cualquier post verdad en sus muy diversas manifestaciones, esa vacuna contra la post verdad es el método científico, ese conocimiento que se generó a partir de los planteamientos de René Descartes y de Galileo Galilei, y ninguna, absolutamente ninguna post verdad resiste el análisis a partir del método científico. 

Veamos un par de ejemplos que desnudarán algunas post verdades: el 11 de marzo de 2021 en la conferencia matutina, el Titular del Ejecutivo Federal dijo: “Se lleva bastante avance, no hay corrupción, aunque les dé coraje a los conservas, ya se acabó.” 

En el discurso se lanza una afirmación ambigua, primero se habla de un “avance” y después se lanza la afirmación categórica: “no hay corrupción”. Aseveraciones que forman parte del discurso que, en uno de los temas más sensibles -la falta de probidad en el actuar público-, se ha pretendido construir la narrativa de que, si el Ejecutivo Federal lo dice, luego entonces es cierto. 

El resultado, la post verdad de que en México, a partir de la llegada del actual Ejecutivo Federal, la corrupción fue erradicada. Así, aplicando los pasos del método científico, podemos iniciar con la pregunta base ¿qué observamos?, ¿es verdad que en México a partir de diciembre de 2018 ya no se ha presentado un solo acto de corrupción?. 

Desde luego que los datos duros contrastan con la narrativa, un sencillo ejemplo, producto de una investigación seria realizada por Leonardo Núñez y publicada en noviembre de 2020 en la Plataforma Mexicanos Contra la Corrupción se informó que, tan sólo en ese año, 79.8% de los contratos del gobierno federal fueron dados por adjudicación directa, en pesos y centavos en 2020 se entregaron 165 mil millones de pesos a través de la vía adjudicación directa, cuando uno de los principales pilares contra la corrupción que se aplican en todo el mundo, precisamente es lo contrario a las adjudicaciones directas y son los esquemas de licitación públicos y transparentes; que tenemos: una Post verdad. 

Y bueno, el otro ejemplo pasa por la construcción de una narrativa tendiente a nulificar a los posibles adversarios en la elección de 2024, si un día y el otro también se menciona que en la oposición no hay liderazgos fuertes ni competitivos contra oficialismo, es probable que esa post verdad le haga creer a un público que efectivamente no hay de otra, pero lo peor sería que esa post verdad atrapara también a la oposición y lo creyera, eso sí que sería terrible. 

El antídoto: el método científico, que pasa primero por observar, por ejemplo, que en las filas de la oposición sí hay personas (mujeres y hombres) valiosas y valientes, la ventaja, que no son tres, que son cientos quizá miles, lo que les hace falta es sólo articularse, para eso los partidos no alineados al oficialismo y la ciudadanía apartidista deberían, con altura de miras, ser generosos con México y conformar una gran alianza sin precedentes, donde por primera vez se pueda proponer para México un Gobierno de Coalición, y que esos liderazgos con mucha humildad y más madurez derrumben la post verdad, esa que dice que no hay una o uno, pero ¿y que tal si la post verdad es la trampa? y ¿si esa cae comenzando a pensar en plural y no en singular como se quiere hacer creer?. Lo dejamos de tarea. 

Excelente lunes. 

Los sigo leyendo en este correo: 

jorgeandres7826@hotmail.com