La tragedia

Lo ocurrido esta semana en las nominaciones al Senado de la República por la coalición “Por México al frente” que integran el Partido Acción Nacional PAN, el Partido de la Revolución Democrática PRD y el Movimiento Ciudadano MC, que inició como un episodio negro de telenovela, terminó en una de las peores tragedias políticas de la historia del PAN en San Luis Potosí.
Con sigilo y nocturnidad, el Comisión Permanente Nacional del PAN acordó, a petición del PRD, que la candidatura de primera fórmula al Senado de la República fuese ocupada por un hombre, y la segunda por una mujer.
Ese pequeño detalle no tendría la menor importancia si no fuera por varias cuestiones insignificantes, mire Usted:
En las “negociaciones”, que concluyeron con la firma de la coalición anayista, el PAN cedió espacios que venía ocupando desde hace muchos años, por ejemplo, en nuestra entidad cedió uno de los dos escaños de mayoría en el Senado de la República que venía ganando holgadamente, figúrese Usted que el último proceso electoral ganado por el PRI fue en 1994 con Juan Ramiro Robledo Ruiz; lo que quiere decir que desde las elecciones federales de 2000, San Luis Potosí ha tenido panistas en las bancas de la Cámara Alta, y priistas en la primera minoría.
Jorge Lozano Armengol y Miguel Martínez Mireles acompañaron a Vicente Fox en su victoria, y Yolanda Eugenia González Hernández fue el segundo lugar; Alejandro Zapata Perogordo y Eugenio Govea Arcos resultaron electos en 2006, el año del fraude electoral por el que el esposo de Margarita Ester Zavala Gómez del Campo usurpó la presidencia, y el priista Carlos Jiménez Macías fue el segundo lugar; Sonia Mendoza Díaz y Octavio Pedroza Gaitán obtuvieron la victoria en 2012, aunque su candidata presidencial resultó derrotada por Enrique Peña Nieto, el Senador de primera minoría fue el licenciado Teófilo Torres Corzo, del PRI.
18 años de victorias panistas en forma ininterrumpida tuvieron su fin cuando Ricardo Anaya Cortés, Alejandra Barrales Magdaleno y Dante Delgado Ranauro acordaron la coalición electoral, y sin motivo declarado determinaron que la primera fórmula en San Luis la ocupara el PRD, y la segunda el PAN, dicho de otro modo, le obsequiaron al PRD un escaño senatorial potosino.
Muchos argumentos pueden barajarse para que el PRD ocupara la primera fórmula al Senado, entre ellas que gobierna la capital y el segundo municipio más grande del Estado, lo que puede indicar que los perredistas han hecho crecer su membresía y sus expectativas de voto, eso es cierto, oiga, ¿pero cómo ganaron esas dos municipalidades?
El PRD obtuvo sus victorias mediante una estrategia clientelar, regalando garrafones de agua, tortillas y trastes, amén de las decenas de miles de despensas que mes a mes entregan a las personas; aunado a la campaña permanente de prebendas a cambio de seguidores, el PRD en la capital y Soledad de Graciano Sánchez empleó tácticas gansteriles en contra del PAN, su principal adversario.
Hubo muchos señalamientos de violencia armada en contra de las campañas de los panistas Xavier Azuara, Juan Carlos Velázquez, Rubén Guajardo, Adriana Paulín, Antonieta Castillo, Moisés Rodríguez y Felipe Almaguer, se denunciaron incluso asesinatos de colaboradores y levantones por comandos armados, así como la compra y amedrentamiento de los promotores y representantes de casillas, aún queda en la memoria el rifirrafe entre panistas y perredistas por pintar unos condominios soledenses de amarillo o de azul.
Sin embargo no se trataba del PRD, sino de un partido del Sol Azteca secuestrado –también con violencia física– por un grupo que se hace llamar la “gallardía”, pero que sólo Dios sabe qué sea, porque desde entonces han estado conduciéndose como una pandilla de facinerosos, exhibiéndose en redes sociales con armas de grueso calibre, y desde el gobierno organizando gigantescos bailes gruperos y “ferias” de toda clase de cosas, desde enchiladas y dulces, hasta piedras, en las que de modo muy opaco traen artistas costosos y se vende alcohol como arroz comen en China.
En 2015 el PAN encabezó a todos los partidos políticos para que durante la campaña electoral de ese año quedara suscrito un manifiesto por la paz, y denunciando la incursión del crimen organizado en la política electoral, precisamente con el membrete de esa banda pajiza,
sin mencionarlo.
Aliados del Partido Revolucionario Institucional mediante un acuerdo inconfesable con el hoy gobernador Juan Manuel Carreras López, los sumos pontífices de esa plaga ictérica han tundido al por mayor al PAN, y muchos episodios rayan en lo delictivo, toda una colección de insultos, y la consiguiente impunidad, pregúntele si no al dirigente municipal azul, Max Jasso, que hasta en anuncios espectaculares lo agredieron.
La coalición que celebraron los dirigentes nacionales puso en predicamento al PAN local, una serie de ataduras de las que no pudieron escapar, siendo llegado el caso de estar bajo el mando de su peor pesadilla, pero por si hermanarse en los comicios federales no fuera suficiente, se les impuso además la candidatura de José Ricardo Gallardo Cardona al Senado de la República, desde luego todo a cambio de los votos para Ricardo Anaya Cortés; el trato apesta: triunfo para Anaya, fuero para Gallardo.
El papel que en todo este entuerto jugó el Jefe Estatal panista, Xavier Azuara Zúñiga ya no es relevante, porque en todo caso si se vendió lo hizo por muy poco, ni siquiera a medio plato de lentejas llega la contraprestación, y si no se vendió, lució pusilánime frente a la embestida de la Plaga, se dejó derrotar, y en la derrota humilló terriblemente a su base militante y a sus cientos de miles de votantes en todo el Estado.
El Cerillo Anaya no sabía con quién trataba al aliarse en San Luis con el PRD, ya que él creyó que era un partido; lo que Manuel Granados, Damián Zepeda y Xavier Azuara no le informaron a Anaya es quiénes eran, qué han venido haciendo, de qué los han acusado, por qué han estado presos, cómo fueron puestos en libertad, quién es Sandra Sánchez Ruiz, cómo ganan dinero en sus empresas, cuántos millones de metros cuadrados de tierra han comprado en los últimos años, cuántos y cuáles autos de lujo componen su colección, por qué circulan en autos blindados y rodeados de guaruras armados hasta los dientes, es decir, no le dijeron quiénes son sus socios; él no podía saber quiénes eran los capos a los que les permitió usar el emblema del PAN… ¿o si?
La tragedia que hoy envuelve al PAN debe conmovernos y alertarnos a todos, porque el PAN en San Luis ha sido aliado del Pueblo Potosino, en sus filas y simpatías están cientos de miles de buenas personas, decentes e íntegras, que lo último que merecían era semejante humillación. A los panistas me tomo el atrevimiento de darles un abrazo con solidaridad, ya será tiempo de rogarles que repudien la ofensa, porque San Luis vale más que todos los membretes juntos, y desde luego mucho más que una presidencia.

Ingenuidades
Ayer se presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado en contra de un ínclito integrante de la Asamblea de Vagos, el argumento fue que el dicho impresentable ofendió a un personaje soledense al que se le conoce en todo México por las múltiples denuncias que pesan sobre él en medios nacionales de prestigio; lo que le espetó el demente huachicolero fue algo muy sabido, los negocios y los procesos penales federales por lavado de dinero, así como el súbito enriquecimiento que ha experimentado desde que su familia entró a los gobiernos municipales de Soledad y la capital. Lo dicho, entre mula y mula nomás las patadas se oyen, amárrenles unos bozales, porque se matarán a mordiscos.
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