Lorena “pies ligeros”
Se está hablando de ella, “la de pies ligeros”. De ella, de sus hermanos y su padre: hombres y mujeres de pies ligeros.
Así se conoce a los habitantes de Los Hormigueros en Norogachi, en la Sierra de Chihuahua.
Tiene 22 años y se llama Lorena Ramírez; se entrena sin entrenar haciendo lo que normalmente se hace en la ranchería y con la familia: trabajando y también jugando a subir y bajar largas distancias a través de peligrosas pendientes de la sierra de la que son parte.
Lorena, solo habla en la lengua de su gente y su padre le ha enseñado a ella y a sus hermanos, a recorrer estos caminos en sus quehaceres diarios que consisten principalmente en el cuidado los animales: “una vaca y un caballo…” dice su papá – también corredor- en un video circulando en ytb.
La familia le agarró el gusto a la corrida y más tarde a la competencia gracias al ejemplo de Santiago Ramírez, quien empezó con los ultramaratones en Guachochi, ganándolo tres veces, con recorridos de 100 km. Santiago es el padre de los cuatro jóvenes – tres mujeres y un hombre- que en la actualidad, compiten en México y fuera del país también; en Tenerife llegó ya en un segundo lugar.
Para correr no usan licras o calzado especial pues no lo necesitan; Lorena y sus hermanas van con sus faldas o vestidos de gran colorido y huaraches de plástico, tal y como lo hacen todos los días para jugar rarajípari -o juego de pelota- por ejemplo, y que según algunas fuentes electrónicas, lo juegan principalmente los varones. Así, de igual manera los hijos e hijas de Santiago Ramírez han aprendido a andar por la serranía, siendo ya cuatro de ellos, competidores y ganadores de ultramaratones, recorriendo de 65 k hasta 100 k.
La hazaña la realizaron en fechas recientes en el pasado ultra maratón de Guachochi en donde participaron los cinco. El padre y uno de sus hijos se detuvieron en la marca de los 65 k pero después de tomar aliento, cada uno en diferente momento, continuaron para animar y apoyar a las mujeres de su familia: de 25 años Lorena, 20 Juana y una más pequeña. Las tres llegaron punteras, ganando por distancia de más de 2k a sus rivales más cercanas.
No llevan alimentación especial y durante este recorrido -que para Lorena fue de 12 horas, 44 minutos y 25 segundos-, tomaron un vaso con agua en el corte de los 65 y al finalizar la competencia, en un circuito con pendientes extenuantes e interminables planos que las llevaron a la victoria.
Son jóvenes de hermosa sonrisa (las veo en varios vídeos), gran sencillez y el corazón abierto al cielo, el que me parece ser el motor que las impulsa y les da la resistencia necesaria para cubrir estos tramos dignos de “ultrahumanos”, que se aventuran para conquistar y derribar barreras personales.
Siento que, en el caso de los Ramírez, parecen hacerlo por el placer de estar vivos y por la satisfacción de llegar a la meta en los primeros lugares sin mayor pretensión que el gusto interior y el orgullo para la familia.
Lorena no quiso demostrar desprecio por los tenis como obsequio de una marca reconocida; su comentario fue mal traducido sin verificación y ha dado lugar a críticas y molestias. Pero ella lo aclara a través de su hermano -quien sí habla español y- quien refiere que ella aceptó agradecida y que ésas no fueron sus palabras; no se inquieta.
En Guachochí o “lugar de garzas”, se encuentra la ranchería Los Hormigueros de donde provienen los Ramírez; éste a su vez pertenece al municipio de Norogachi o “lugar de cerros”. Así, la geografía de la Sierra Tarahumara y la fauna, definen nombres de pueblos y la personalidad de sus habitantes quienes demuestran así, la gran hermandad con el entorno natural del que forman parte. Los tarahumaras, de siempre, no dejan de sorprender por su resistencia no tan solo en estas competencias, sino por sobrevivir en las condiciones de lo accidentado del suelo en donde habitan; su lejanía e independencia con lo que llamamos civilización y progreso y por el espíritu que se manifiesta en sus expresiones, sus tradiciones y su fortaleza.
Hablo de ellos con gran respeto y no solo como ejemplo de un dato curioso o porque esté de moda o en los medios. Hablar o escribir aquí de ellos me inspira y me da paz. Me dice que el mundo es más que frases banales que invitan mentirosamente a los abrazos o a la trivialidad del regreso de una época pasada que no tiene que volver, para que México se levante por encima de sus circunstancias.
Santiago y sus hijos son el gran modelo de lo que un espíritu en libertad puede alcanzar sin alterar o trastocar lo más importante de las personas. Felicidades y admiración para ellos es lo que puedo decir.
“Posdata”
*Fe de erratas sobre mi última columna “Una propuesta”: el nombre completo de la artista conceptual es Jill Magid.



