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México y Ucrania. La ley de la selva

Por José de Jesús Jiménez Hernández

Mayo 19, 2022 03:00 a.m.

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Hoy como ayer, los países débiles militarmente hablando, pero con grandes territorios, dotados de bastos recursos: naturales, minerales y energéticos; han sido presa fácil, de las grandes potencias económicas y militares. Ayer fue México, hoy es Ucrania. El imperialismo norteamericano y el expansionismo europeo, durante los S.S.XV al XIX- invadieron, a los débiles y subdesarrollados países, del Cono Sur. Primero con las conquistas, esclavizándolos, explotándoles, y sometiendo a su población originaria, a los más bajos niveles de humillación y racismo; tratándolos peor que animales.

Terminada la segunda guerra mundial, el acuerdo entre las poderosas potencias victoriosas, fue, repartirse el mapamundi; América, para los norteamericanos; y Asia (cercano oriente), África y Oceanía para los europeos, Rusia, con sus satélites socialistas, integraron la URSS. China empezaba a despertar del agobio a que fue sometida por ingleses y franceses. Japón derrotado, clausuró sus ambiciones expansionistas hacia tierra firme. 

Conocemos la historia de México, durante el S, XIX, y principios del S. XX. Con un rico y extenso territorio de más de cuatro mil kilómetros cuadrados, que contenía todo el oro y las riquezas naturales de California (tan solo este estado, hoy de la unión americana, es más rico que toda Europa central) Y los minerales y el petróleo de Texas. Si, México muy rico en recursos, pero débil militarmente y desgarrándose entre guerras civiles ideológicas y religiosas, con una población heterogénea racial y social, México fue víctima de los poderosos. Primero España, que, aun ya firmados los acuerdos de Córdova, (1821) no reconoció su independencia, intentando reconquistarlo en 1829 y en 1845. Francia con dos invasiones en 1838 y de 1862 a 1867, estableciendo un efímero imperio. Pero todos estos intentos de España y Francia, no se comparan con el choque militar, con los norteamericanos. Dice Lorenzo Meyer, (México frente a EEUU. FCE) “…Este choque marco con más fuerza la percepción mexicana del mundo externo y dejó la huella más profunda en la conciencia nacional…”. Resultado de las intervenciones norteamericanas, fue la pérdida de más de la mitad de nuestro territorio.

En 1823 el presidente de los EU., James Monroe emitió un decreto, palabras más o menos, pero su espíritu era “defender y proteger a las recién independizadas naciones latinoamericanas” de la ambición de los países europeos. Si, leyó Ud., bien, estimado lector, se asumían como los “defensores de estas débiles naciones”. Él resultado ya lo conocemos. Dice Rubén Salazar M. en su libro Alternativas del antimperialismo latinoamericano UNAM. …” todos, o la mayor parte de los problemas que afectan a los pueblos de la América Latina, se producen en el plano de las condiciones provocadas por el imperialismo estadunidense” …Aunado a los yerros, en que han incurrido algunos de los gobernantes de Latinoamérica.

Lograda su expansión actual, ya con la adquisición de Alaska, los E.U. aseguraron sus fronteras y se armaron militarmente, convirtiéndose en la primera potencia mundial. Lograron abastecerse con producción propia e importada, de las materias primas que aseguraran su auto abasto. Pero sobre todo el petróleo, que fue desde fines del S.XIX, el producto esencial, para poder competir con otras potencias. 

México, inmerso en luchas de facciones políticas e ideológicas, a partir de la revolución de 1910, no granizaba las ambiciones, sobre todo petroleras, de los EEUU., ellos requerían de un gobierno estable y fácil de manipular. Por eso apoyaron a Madero contra Diaz, a Huerta contra Madero. Volvieron a intervenirnos militarmente en 1914. Apoyaron a Carranza contra Huerta. Buscaban qué, caudillo les fuera más favorable, para lograr sus intenciones de explotación de nuestros recursos. 

Con la Constitución de 1917, sus ambiciones se vieron reducidas. (Art.27). Entonces cambiaron su estrategia; usaron la diplomacia de presión y ventajosa. Sabían que el país necesitaba de la inversión extranjera y chantajearon a los gobiernos de los presidentes sucesivos a Carranza, hasta lograr, --so pena de no reconocer al gobierno-- y negar la relación diplomática y comercial--, que Obregón accediera a reconocer los acuerdos de Garibaldi. Desde entonces y hasta la fecha, quien manda en México, son los norteamericanos. “La soberanía nacional” es relativa. A los presidentes de la república, les están reservadas, decisiones de política interna, social y económica. 

Pero en un mundo globalizado, las grandes decisiones Económicas, Financieras y de Línea Ideológica, se toman en el exterior, por los países poderosos y los organismos internacionales, monetarios y financieros. Y, a los países que se revelan, así les va, el caso de Chile y Panamá. Y todavía algunas mentes ignorantes, se atreven a afirmar, que vamos derecho al socialismo. Esto jamás lo permitirían los EEUU

Con los demás países latinoamericanos sucedió igual. Desde 1900, iniciaron su avasallamiento sobre estas débiles repúblicas, interviniéndolas y provocando golpes de estado, para entronizar a gobiernos peleles o dictaduras militares, afines a sus ambiciones, corrompiendo a sus dirigentes; fue el caso de Panamá, Puerto Rico, Cuba, Santo Domingo, Filipinas y Hawái, estableciendo bases militares que custodiaran sus fronteras, como es, Pearl Harbor y Guantánamo. Lo mismo sucedió con Nicaragua, Haití, Argentina y Chile. En eso ha consistido la famosa “Doctrina Monroe”. --Defender y proteger a los países latinoamericanos—de las ambiciones de otros poderosos. “América, para los norteamericanos”. Aliados con las potencias europeas, y con los mismos propósitos de explotación de sus recursos, invadieron Yugoslavia, Irak, Siria y Afganistán. 

Ese “Manto protector” similar al de los EEUU con su famosa doctrina Monroe, sobre América Latina; es el mismo que, ahora pretende Rusia con Ucrania. Lo invade para proteger sus fronteras, de las ambiciones, sobre sus recursos, agropecuarios, minerales y energéticos, así como su territorio, de la Unión Europea y los EEUU., a través de la OTAN. Justificaciones hay muchas, para intervenir militarmente en un país, pero ninguna es válida ni legitima, en el fondo, de estas históricas y constantes intervenciones militares, a través de los siglos, prevalece el interés de los más fuertes, sobre los débiles, la “Ley de la Selva”. 

Todo problema entre naciones debe resolverse por la Vía Diplomática y de ser necesario, con la intervención de la ONU y el Tribunal Penal Internacional. Pero los poderosos aceptan este arbitraje, solo cuando les conviene. Ejemplos: Se le exige a Irak cumplir las resoluciones de la ONU, pero no a Israel. Rusia no ha tomado en cuenta las resoluciones de la ONU, ahora con motivo de su intervención en Ucrania. Los poderosos como los EEUU. y Rusia, no tiene amigos, tiene intereses. Así lo manifestó Bush Jr., y su entonces consejera de seguridad, Condoleezza Rice. “Los EEUU., deben partir del suelo firme de sus intereses nacionales y olvidarse de los intereses de una comunidad internacional ilusoria.

jojih@hotmail.com