Muerte
En México, el 1 y 2 de noviembre se celebró el Día de Muertos; en estos días de manera festiva, con gran nostalgia y cariño se recordó a quienes ya no están con nosotros, pero este año todo fue diferente, el colorido que caracterizaba estos días fue sustituido por actos en la intimidad de los hogares; por ello, es necesario reflexionar sobre las siguientes preguntas: ¿Cuántos mexicanos mueren al año? ¿De qué mueren? ¿En dónde mueren? ¿Está el gobierno preparado para disminuir la tasa de mortalidad? ¿la sociedad puede ser más responsable en aquellas causas que pueden evitarla?
Según INEGI, en 2019 murieron 747,784 personas; 56 % hombres y 44 % mujeres; del total 89 % fue por causas de salud y 11 % por causas externas como accidentes, homicidios y suicidios; el 56 % al morir tenía 65 o más años; la tasa más alta de defunciones por cada 100,000 habitantes se presentaron en la Ciudad de México (85), Chihuahua (68) y Morelos (67), en tanto la tasa más baja en Quintana Roo (44), Baja California Sur (46) y Estado de México (47); San Luis Potosí tuvo una tasa de 59.
El 47 % de las defunciones ocurrieron en el hogar, el 19 % en el IMSS y 13.5 % en hospitales del sector salud; el 79 % tuvo atención médica y el 14 % no; las principales causas de muerte de los mexicanos son enfermedades del corazón, diabetes, tumores malignos, enfermedades del hígado, homicidios, enfermedades cardiovasculares, accidentes, influencia y neumonía; esto significa que las causas principales están vinculadas a la calidad de vida, hábitos de alimentación, consumo excesivo de alcohol e imprudencia al manejar; son estos aspectos en los que las políticas públicas deben concentrarse.
El 53 % de a muerte por enfermedades del corazón se presenta en la edad adulta, a partir de los 65 años, en el mismo rango de edad está la diabetes, pero con un 71 %; la tasa por tumores malignos es del 7 por cada 10,000 habitantes; a partir de los 25 años los mexicanos pueden morir por consumo de alcohol, la tasa de defunción para 2019 fue de 3.2 personas por cada 10,000 habitantes; la de enfermedades cardiovasculares 2.8; pulmonares 1.9; influenza y neumonía 2.5; insuficiencia renal 1.16; en lo que respecta a los niños estos mueren principalmente por malformaciones congénitas y neumonía.
Las muertes por accidentes y violencia, en 2019 ascendieron a 83,882; el 40 % por accidentes, homicidios 44 % y suicidio 9 %; las tasas más altas de accidentes se presentaron en Zacatecas (48), Nayarit (43) y Sinaloa (40); la más baja se presentó en Ciudad de México (10), Estado de México (17) y Chiapas (18); en San Luis Potosí fue de 34 por cada cien mil habitantes; en su mayoría fue por accidente en automóvil, fue más frecuente en personas jóvenes de entre los 25 y 34 años de edad, la hora de ocurrencia más alta fue a las 0 horas.
En cuanto a las muertes por homicidio, según INEGI, en 2019 se registraron 36,61; 11 % mujeres y 89 % hombres; con una tasa de homicidios de 29 por cada 100,000 habitantes; el número más alto de homicidios se dio en Guanajuato con 4,019, Estado de México 3,242 y Chihuahua 2,936; el menor fue en Yucatán con 46, Campeche 83 y Baja California Sur 104; San Luis Potosí tuvo 522; el 71 % fue con armas de fuego, 11 % con objeto cortante y por ahorcamientos, estrangulamiento y sofocación 7 %; la mayor parte de este tipo de muerte fue en personas entre los 25 y 34 años de edad.
Para 2021 el comportamiento de esta información será diferentes a causa del Covid – 19; al 2 de noviembre los fallecidos totales ascendieron a 92,100; esta pandemia ha puesto en evidencia varios problemas estructurales que determinan este número de fallecidos; en primer lugar, se encuentra el gran número de enfermedades crónico degenerativas de la sociedad mexicana, derivadas de sus malos hábitos de alimentación, principalmente por el consumo excesivo de sal y azúcar, así como de bebidas azucaradas.
Un segundo problema estructural es el abandonado y desarticulado sistema de salud, el cual ha sido por muchos años un espacio de corrupción, malos manejos presupuestales y evasión en el pago de cuotas que corresponden para su financiamiento. También en el incremento de fallecimientos por Covid – 19 es a causa de implementación de una estrategia de gobierno desarticulada, existiendo una confrontación entre el gobierno federal y varios gobiernos estatales; una cuarta causa es la indiferencia de la población por adoptar las medidas sanitarias recomendadas por la Secretaria de Salud.
En síntesis, los fallecimientos en México se generan principalmente por enfermedades de salud, aunque se ha incrementado de manera considerable los vinculados con accidentes, homicidios y suicidios; esta situación social se ha convertido en un problema público de salud, cuya política pública debe estar orientada a modificar el comportamiento de la sociedad en hábitos de alimentación, responsabilidad al manejar el automóvil, prevenir el acceso al crimen organizado por parte de los jóvenes mexicanos e impulsar un sistema de salud articulado. Próxima colaboración 18 de noviembre de 2020.
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