Patria, Minerva y María Teresa

La conmemoración del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer en el mundo tiene su origen hace 40 años, durante la celebración del Primer Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. Ahí se tomó la decisión de instaurar el 25 de noviembre como una fecha en honor de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal, tres hermanas nacidas en la República Dominicana que fueron asesinadas por el régimen militar de Rafael Leónidas Trujillo, que gobernó la isla entre 1930 y 1961.

Las hermanas Mirabal participaban en actividades políticas de oposición al régimen de Trujillo. Su decisión de formar la "Agrupación Política 14 de junio" provocó que el dictador les persiguiera y encarcelara. Algunos relatos biográficos también señalan que Minerva Mirabal desairó los intentos de cortejo del General Trujillo, y además, tomó la iniciativa de exigirle el fin del acoso judicial contra Pericles Franco, uno de los fundadores del Partido Socialista Popular. 

El asesinato de las hermanas Mirabal ocurrió cuando un grupo de agentes enviados por Rafael Leónidas Trujillo interceptó el vehículo en el que viajaban cuando regresaban a casa después de visitar a sus parejas en la cárcel. Las hermanas Mirabal fueron golpeadas, ejecutadas y arrojadas a un barranco dentro del Jeep en que fueron emboscadas. Sus cuerpos fueron encontrados el 25 de noviembre de 1960.

Como ocurre con casi todas las dictaduras, el miedo conduce a la ira. El descontento social que despertó el asesinato de las hermanas Mirabal propicio una cadena de eventos que tuvieron como desenlace el asesinato del general, el 30 de mayo de 1961.

Me resulta profundamente significativo que el origen de esta conmemoración se relacione con la participación de la mujer en un mundo que no termina de entender sobre libertad e igualdad. La participación política de la mujer continúa siendo combatida con violencia cotidiana. En las instituciones, en las organizaciones, en los núcleos familiares, en los círculos profesionales, en las redes sociales.

La violencia política en contra de las mujeres se dirige a ellas por el simple hecho de ser mujeres, y porque deciden participar e involucrarse en los procesos políticos que en esencia, son de todas y todos. La intención de Rafael Trujillo era acallar la voz de quienes pensaban distinto. No encuentro diferencia alguna entre eso y quienes hoy agreden a las mujeres a través de amenazas, atentados a integridad física y psicológica, ataques a la reputación, obstaculización y sabotaje a su trabajo, entre muchas conductas más. Es triste escuchar sus testimonios que dan cuenta de la decisión de dejar de realizar determinada actividad después de haber sido violentadas. Tal como Trujillo lo hubiera querido.

El poeta dominicano Pedro Mir escribió "Amén de las mariposas" en honor a las hermanas Mirabal. Aquí un breve fragmento:

"¡oh asesinadas!

entonces se supo que ya no quedaba más

que dentro de los cañones había pavor

que la pólvora tenía miedo

que el estampido sudaba espanto

y el plomo lividez".

Twitter. @marcoivanvargas